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sábado, 11 de mayo de 2019

De lo mejor del país: Maratón bajo Tiétar


Algo debe tener una marcha cuando, a pesar de haber sufrido durante 12 horas el año pasado, tienes claro que vas a volver. Eso nos ocurrió con la Maratón del Bajo Tiétar.
El pasado año fuimos 4 los miembros del Club que nos aventuramos a conocer esta marcha de la que tantas cosas buenas habíamos leído. Este año, la inscripción fue una verdadera lotería, ya que en pocos minutos habían volado las 2.000 plazas, dejando a muchísima gente fuera.
Este año éramos 5 los inscritos: Miguel Ángel García, Edu, Ramón, Salobre y César. Desgraciadamente, una lesión de rodilla dejaba fuera al Máster Salobre, por lo que de nuevo fuimos 4 los representantes del Club Ciclista Doyoubike.

Miguel llegó unos días antes y se encontró con puertos nevados, incluyendo el segundo que teníamos que subir, la Centenera. Afortunadamente las previsiones meteorológicas se cumplieron y el buen tiempo del jueves y viernes deshizo la nieve en las zonas por las que transcurría la marcha, dejando las cumbres enharinadas y un paisaje espectacular.
El viernes nos reunimos todos en el hotel y bajamos a Mombeltrán, pueblo desde donde salía la marcha este año (se turnan varios municipios de la Mancomunidad del Bajo Tiétar). Allí el ambiente era festivo, repleto de bikers y familiares que recogían dorsales y se hacían las fotos de rigor en el photo call. Tras dar una vuelta por el pueblo, volvimos al hotel para cenar y acostarnos pronto, convenía descansar bien.



El día amaneció frío, apenas 5 ó 6 grados, pero despejado. Desayuno, nervios,…da igual las marchas que lleves y que la conozcas, siempre hay nervios. El pueblo en el que nos alojábamos estaba a sólo 5 km de la salida y todo cuesta abajo por carretera. El día anterior dejamos mi coche en Mombeltrán, de forma que bajamos con mucha ropa para no enfriarnos y la dejamos en el coche. A las 8 y poco estábamos ya en medio del cajón blanco, el último en salir.

Salida puntual y pelotón denso durante los primeros kilómetros, rodando muy lento. En el km.5 comenzaba la ascensión al primer y más largo puerto del día, Pedro Bernardo. Subida tendida por pista ancha en buen estado, aunque pedregosa. Tras 20 km de subida al 4% que nos llevó a una cota de 1220 m, iniciamos una rápida bajada por carretera hasta la localidad de San Esteban del Valle. Desde ahí, el recorrido picaba siempre hacia arriba, discurriendo por pistas y rampas de hormigón, incluyendo una dura calzada romana que a más de uno se nos atragantó…


En el paso por Cuevas del Valle, el pueblo donde nos alojábamos, nos esperaba Sonia, la mujer de Edu, colocada estratégicamente en un angosto paso junto a la iglesia del pueblo. ¡Siempre viene bien que te animen!



El puerto de la Centenera no es excesivamente duro, pero la zona entre puertos es un constante sube y baja con rampas duras de hormigón y te va minando. A estas alturas de la marcha, km 50, ya rodamos dispersos y la subida es un reguero de bikers con más o menos problemas en las piernas. Tras unos 6 km al 6% de media y alguna rampa dura, el puerto se corona en un tramo de carretera. De nuevo bajada muy rápida que se inicia en asfalto y pasa luego a pista pedregosa que acaba en la localidad de El Arenal, desde donde se inicia un nuevo repecho de unos 3 km.



Al paso por El Hornillo se dividían las marchas larga y corta. Miguel y yo estábamos inscritos a la larga, pero finalmente decidimos disfrutar de la corta. Ya conocíamos la dureza de la larga del año pasado, y este año aún era algo más larga y con más desnivel. A la llegada ambos nos alegramos de haber tomado esta decisión.
Desde El Hornillo discurrimos por una bonita senda paralela al río, hasta llegar a Arenas de San Pedro, capital de la comarca y punto de partida de la edición 2018. Era el km.75 y conocía parte del terreno que venía, el ritmo era bueno y quedaban piernas. Comencé a subir El Berrocal por pista ancha y pendiente del 5%. Al llegar a la pequeña localidad de La Parra ya saboreaba el ambiente de meta, pero faltaba el regalito final. Los últimos 8 km eran una sucesión de repechos y rampones de hormigón que casi te pesaban más mentalmente que en las piernas. ¡Casi se veía Mombeltrán y seguíamos subiendo!


Pero finalmente entramos en el pueblo y cruzamos la meta, completando 91 kilómetros con 2350 m de desnivel positivo en 6h 42’. Medalla al cuello, grabada con nombre y tiempo, plato de patatas revolconas con huevo frito y panceta y toda la bebida que pudieras tragar. Uno del los mejores momentos del fin de semana, todos juntos en el parque junto al castillo de Mombeltrán, disfrutando de la comida y bebida y comentando las ‘mejores jugadas’ de la marcha. Contentos por haber acabado todos enteros, sin caídas ni incidentes mecánicos, de haber disfrutado de un tiempo extraordinario y de un entorno único…y pensando en reservar ya hotel en Candeleda para el 2020.


Marcha absolutamente recomendable que discurre por un paraje increíble. Pistas, sendas, hormigón y calzadas romanas. Subidas largas, rampones explosivos, bajadas duerme manos…Todo esto con una organización a la que no le hemos podido encontrar ni un solo fallo en estos dos años. Una comarca volcada en la prueba y los bikers, animando en cada pueblo, en cada subida dura. Sin duda, en 2020 volveremos.
Y como siempre, agradecer el apoyo de nuestros patrocinadores DoyoubikePACOM Systems, AAACapital, digitis y Talleres Gonzalo, como siempre, gracias por estar ahí.

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Si quieres ver las fotos de la prueba, las tienes en la galería.

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Crónica de César López

jueves, 13 de septiembre de 2018

Maratón BTT Sierra de Cazorla


8-9 de Septiembre 2018. Ya tenía ganas desde el año pasado de rodar por la gran sierra de Cazorla. Una vez instalado en el hotel desde las 12:00, tocó esperar hasta las 19:00 de la tarde para recoger el tan esperado dorsal. Durante ese tiempo no paró de caer una lluvia intensa; tanto es así que,en torno a las 22:00 de la noche, en plena cena, se nos comunicó que se suspendía la ruta larga por medidas de seguridad. Cierto es que había un tramo de pizarra y raíces en un sendero muy estrecho, donde el margen de error no existía y para colmo, al lado izquierdo había un desfiladero que, en caso de error, era muerte seguro: más de 200 m de caída casi vertical. Muy arriesgado para rodarla en húmedo. Total, que todos a hacer la ruta corta.



A las 7:30 tocó el despertador, había que desayunar y engrasar cadena. Horquilla, geles y demás enseres... a las 9:30 ¡salida! Unas 900 personas estábamos esperando el pistoletazo de salida. En la lejanía se observaban muchos GALLOS: Pedro Romero, José Luís Carrasco, Xavi Borrás, etc... apareció una mañana nublada y fresca, mucha gente con manguitos, perneras, yo tenia tanto frío que pedí unos periódicos para metérmelos en el pecho y se notó.
Bueno, ¡al lio! Salida como siempre, a toa leche y cuesta arriba; un rampón del 21% de 300 m estiraba la cabeza de salida. A mi me matan las salidas a full... en nada estaba ya en 186 ppm ¡que locura! Ahora tocaba afrontar el puerto del Chorro: 15 km de subida continua al 4% donde se ascendían 707m. Ahí fue donde cada uno pilló su ritmo y se esparció todo el pelotón. Tras casi coronar, se acabó el asfalto y empezó lo bueno: una pista, compacta pero con piedra suelta. Lo de antes era para calentar. '¿No hay bajada?' Se preguntaban dos chicos que iban a mi lado. Yo me reí irónicamente, dije: ¡si!, bajada pero cuesta arriba.



Empezaba otro puerto, el Lorente. 4 km al 6,2% donde ascendimos otros 300 m,. Vendría luego un sendero muy bonito, entre pinos, que daba vistas a unas paredes verticales de piedra que daba vértigo nada más mirarlas. Una auténtica pasada. Salimos del sendero y nos indicaban con gestos que con cuidado para la primera bajada. Sinceramente yo iba medio muerto y eso que iba a rueda de mi primo, jajajajaja. Me esperaba bajada técnica, pero na de na, alguna piedra suelta, badenes con agua, pero nada técnica, al menos para mi. Tras esa bajada, enfilaba un cuestarrón que se veía desde largo y todos rezábamos que no fuese por ahí la ruta jajaja. Lleguamos a la base del puerto Arroyo de los Habares, otros 12 km de ascenso al 5% por una pista bastante rota. La subida se me hizo eterna, ya que siempre había que estar esquivando baches, piedras, piñas (¡p@#*s piñas), pizarra mojada...



Mucha gente optó por subir andando, ya que con la pizarra mojada las ruedas patinaban y era difícil mantenerse encima de la bici. Tanto fue así, que el que iba delante de mi echo pié a tierra y, con ello, yo también. Un tramo andando, donde mis gemelos y mi corazón descansaron un rato. Falta me haría para bajar algo las pulsaciones. Vuelta a bajar por otra senda, esta vez algo más técnica, pero nada que ver con las que hay por aquí. Me quitaba gente como si fuesen parados y con el musicón a tope, no hacía falta ni pedir paso. Ya me oían llegar jajaja.
Volvimos a salir a otra pista, esta vez un poco de falso llano pero con poco ascenso, donde cuádriceps y gemelos se relajaron esperando el último puerto. Unos sube-bajas para entrar en temperatura otra vez y allí lleguamos, Puerto Lorente por el río Gualquivir. Otros 4 km al 5%, llevaderos, pero ya con las piernas cansadas parecía no llegar a la cumbre.

Una vez arriba, satisfacción absoluta. Ya estaba todo lo duro hecho. Ahora lo que estaba esperando ¡¡bajadaaaaaa!! 7 km a destajo, donde alcancé hasta los 62km/h. pista ancha pero trozos de mucha china suelta, donde controlar la rueda delantera se hacia complicadillo a veces; un par de sustos me llevé, todo hay que decirlo.
Quedando 1 km, empezaron unos bucles en sacacorchos flipantes, donde me empezaron a chillar los discos del calentón que llevaban, me aco*****n del ruido que hacían. Parecía que se iban a romper.


Enfilando ya linea de meta apreté lo más que pude y me quite a otros 3 corredores. Llegué exhausto y con unas rampas en los cuádriceps que me hicieron tirarme al suelo mientras la chica de las medallas esperaba para ponérmela, jajaja. Un gran esfuerzo por mi parte y que disfruté a tope, tanto de mi gente y de esas vistas que se quedan grabadas por siempre.
El año que viene más y si puede ser con nuestros patrocinadores DoyoubikePACOM SystemsEdetania Personal Bankers, Talleres Gonzalo y digitis, mejor que mejor.

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Crónica de Miguel Ángel Salido.

martes, 5 de junio de 2018

Carlet: barro, agua y arena



Este pasado domingo acudimos Miguel Causera y yo a disputar la Marcha de Btt y el Open XCM de Carlet respectivamente. Con más valor y menos conocimiento del deseado, ambos abandonábamos a primera hora de la mañana nuestros respectivos domicilios en medio del diluvio universal (yo juraría haber visto a Noé recopilando animales...).
Una vez llegamos a Carlet, la lluvia cesó... palabras exactas de Arturo: 'Pues por aquí está saliendo el Sol'. Y hasta lo acompañó de un vídeo panorámico por Whatsapp. Total que  mientras la organización revisaba el circuito para darlo finalmente como apto nos empezamos a preparar.



La Marcha constaba de un recorrido de 45 km y el Open de 65 ambos, en teoría, muy ciclables salvo una trialera que los chicos del Team habían revisado hace un par de semanas y ya advirtieron que en seco era complicada....en seco decían. Con un poco de retraso por la revisión del recorrido se lanzaba la salida del Open y posteriormente la marcha, alegres y felices de no tener lluvia nos lanzábamos por las calles de Carlet para encontrarnos con lo que iba a ser la tónica de la carrera; carretera de salida convertida en un río, primer chapuzón de la mañana.




El recorrido nos esperaba con toda una rica variedad de barro: liquido, arcilloso, pegajoso, arenoso, resbaladizo..... todo un tutifruti de agua, arena y barro, acompañado por enormes piscinas de lodo y agua que atravesaban constantemente las pistas y caminos, charcos más profundos de los esperado... Total, en las zonas técnicas mucha precaución y echar algún pie a tierra por lo resbaladizo de las piedras y en las pistas, donde poder apretar, charcos y lodazales que impedían mantener un ritmo constante, pero bueno, ¿qué es lo que mas nos gustaba de pequeños? ¡¡¡SÍ!!! ponernos de barro hasta las orejas, así que una vez superados los escrúpulos iniciales lo mejor fue volver a la niñez y disfrutar a lo loco, mientras nuestras pobres maquinas aguantaban como podían ese terrible castigo de barro y agua, esta semana tocara darles mucho cariño.



Finalmente acabamos la prueba tanto Miguel como yo sin ningún incidente, algo más que destacable tal y como estaba el terreno, y además con un resultado satisfactorio para ambos, firmando Miguel un 59º de la general y 18º Master40 en la Marcha y yo un 43º y 14º Master40 en el Open

Como siempre dar las gracias a nuestros patrocinadores: DoyoubikePACOM SystemsEdetania Personal Bankersdigitis y Talleres Gonzalo, por ayudarnos a revivir momentos de nuestra infancia.

Postdata: si se os rompen las gafas antes de empezar y llueve y esta lleno de barro, no corráis... A día de hoy, Miguel Ángel, se está sacando barro de los lagrimales.



Saludos a todos. Nos vemos pronto.

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Todas las fotos de la prueba, las tienes en la galería.

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Crónica de Arturo Ortiz y Miguel Ángel Causera.

martes, 24 de abril de 2018

La Sesgueña Bike Race


Este pasado fin de semana se ha celebrado la 2ª Prueba del Open XCM de la Comunidad Valenciana en Ademuz, capital de la comarca Valenciana de las tierras del Rincón de Ademuz, las cuales fueron conquistadas por Pedro II de Aragón en 1210, que tomó los castillos musulmanes de Ademuz y Castielfabib. Por ello se trata de una de las comarcas más antiguas en su conquista, de las que hoy pertenecen a la Comunidad Valenciana. Su hijo Jaime I el Conquistador incorporó ambas villas al patrimonio real, en el ámbito del Reino de Valencia y también ambas enviaban sus síndicos a las Cortes Valencianas. Las dos villas históricas de la comarca, Ademuz y Castielfabib, concentran el patrimonio histórico-artístico más interesante de la comarca del Rincón.

En estas tierras Valencianas nos dispusimos Rado y yo a vencer a gigantes y demonios frente a los 70 km con 2300 + que nos esperaban; con lo que no contábamos era con la lluvia que nos recibió de primera hora de la mañana y a ratos, con mayor o menor, intensidad nos acompaño durante toda la prueba, endureciendo un poco más un recorrido ya de por si exigente.


A las nueve en punto se lanzo la prueba del Open XCM, seguido unos minutos después de la prueba "corta", 42 km con 1000 +. Un total de 104 Corredores del open y 45 de la corta nos lanzábamos ansiosos de devorar kilómetros y quitarnos el frío de la mañana. Ya desde la salida Rado notaba que algo de la cena no le había sentado del todo bien y nos obligaba a correr por primera vez en lo que va de año por separado.......que pena, me estaba acostumbrando a la rutina de marcarnos en subidas (yo) y en bajadas (Rado) que tan bien nos estaba funcionando.

El recorrido cubre prácticamente todo el Rincón de Ademuz, transcurriendo por Casas Altas, Pajares, Losas, Fuente Vieja, Sesgas y Puebla de San Miguel, atravesando innumerables sendas y pistas, incluso el temido cortafuegos, un paredón de 500 metros de longitud al 33% de desnivel con piedra suelta, todo un desafío para subirlo... A PIE!!!!! Finalmente acabamos la prueba sin mayores incidentes salvo un par de caídas menores ya que el recorrido en zonas era bastante técnico y en otras con pistas muy rápidas (alcanzamos velocidades superiores a los 60 km/h), concluyendo en los puestos 38º y 16º Master40 por mi parte y 48º y 8º Élite por parte de Rado.


Seguiremos compitiendo en este exigente Open XCM en la localidad de Ibi.
Gracias, como siempre, al apoyo de nuestros patrocinadores DoyoubikePACOM SystemsEdetania Personal Bankersdigitis y Talleres Gonzalo, por su apoyo en nuestros esfuerzos y alegrías..

Hasta la próxima.


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Si quieres ver las fotos de la prueba, las tienes en la galería.

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Crónica de Arturo Ortiz

martes, 6 de marzo de 2018

La Machacá


Pocas cosas satisfacen más que ver crecer a la gente contigo, los hijos desde luego, que decir, pero a veces los amigos también dan esa satisfacción. En este caso mi satisfacción es ver crecer a Rado Kirov como ciclista, como a base de tesón y constancia, un ex deportista de lucha libre, está transformando su cuerpo y su mente para convertirse en un gladiador de los pedales. 
Este pasado domingo hemos compartido competición como pareja en el Gran Premio de Vall d'Uixó, la famosa "Machacá", disputando la prueba maratón de 70 km con casi 1900 metros de desnivel positivo.


A la temprana hora de las 6:30 de la mañana, recogía a Rado en su casa para desplazarnos hasta la Vall d'Uixó, ya que la Machacá fija su hora de salida a las 8:30 de la mañana, y esa media horita de menos se nota y mucho. Lo que también se nota y mucho es la falta de competición y en las rutinas pre carrera también; llegar estresados, buscando el dorsal y sobre todo ¡un váter! Pero bueno, todo listo. Calentamos, línea de salida y... ¡¡LOS DORSALES!! No los hemos puesto jaaarrrr. Cinco minutos para salir, carrera al coche y con un minuto de margen dorsales puestos...120 ppm y sin dar pedales.


A las 8:30 salida frustrada; se va la luz y los arcos de meta y el sistema de cronometraje se quedan ko. Nervios, carreras y por fin solución, preparados, listos ¡ya! Salida a tope. Como compartíamos los primeros 26 kilómetros de la prueba con los de 40 km, se sale como si no hubiera un mañana, pero bueno, a los 10 kilómetros se comienza la subida al Sant de la Pedra, la más exigente del recorrido (4 km al 11% de pendiente media y rampas que superan el 20%) que pone a cada uno en su sitio.



El recorrido, salvo por el subidón de 4 kilómetros, es un continuo rompe piernas: el típico perfil de dientes de sierra. Continuamos por sendas, tramos urbanos y zonas de interés turístico nacional (acueducto romano de San José). En el km 24 subida a San Antonio (400m al 13% de pendiente media) para continuar por senda técnica (calzada romana) hasta la senda de San Antonio (subida técnica de 200 metros) llegando al punto donde se separan marcha y maratón (km 26).
Ya en el km 55 se encuentra la subida al síndrome de Diogenes (600m al 12'2 % de pendiente media y rampas al 19%), continua por una senda corta y de bajada asfaltada hasta la subida al Tubo (800 m al 13% de pendiente media y rampas al 22%) y se llega a la senda técnica de Montalar (km 60), momento en el cual la lluvia decidió darle algo de "picante" a la prueba y convertir las zonas técnicas de piedra en pastillas de jabón; y bien que lo comprobamos, sobre todo yo dando con mis huesos contra el suelo.


Después de superarla se continúa rápidamente por terreno llano hasta el km 65, donde se encuentra la terrible subida a La Machacá 150 metros al 25'2 % de pendiente media y rampas del 34%. ¡¡Mi reino por un piñón del 50!! Con mucho, muchísimo esfuerzo y llevados en volandas por los ánimos de la gente que allí se congregó, lo conseguimos superar. Ahora ya, más solos que la una (nadie delante, nadie detrás) seguimos remando hasta meta para acabar en 3h 51´ en el puesto 42º y 43º de la general haciendo 5º por parejas, 3º master45 (Arturo) y 8º master30 (Rado), un gran resultado.


Gracias a nuestros patrocinadores Doyoubike, Pacom Systems, Edetania Personal Bankers, Talleres Gonzalo y digitis, por seguir confiando en este gran Club y apoyarnos a conseguir nuestras metas.

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Si quieres ver las fotos de la prueba, las tienes en la galería.

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Crónica de Arturo Ortiz

martes, 13 de junio de 2017

Beteta Marathon Bike Xtreme


El pasado 10 de junio de 2017, fue un sábado cualquiera para mucha gente, pero no para 3 miembros del Club Ciclista Doyoubike-PACOM. 

El municipio de Beteta, con 286 habitantes, acogía en su 3er maratón de la modalidad BTT a sus 287 participantes, 1 número más que su población en 2016. Con ello, comenzaba el reto de los Doyoubikers.

Tras un largo viaje hacia "la Mancha", nos acercábamos a la recogida de dorsales en la tarde del viernes. Una organización buena, aparentemente, nos acogió con sus regalos e informativos a los inscritos (la cual dejaría mucho que desear, durante y al término de la jornada).
9 de la mañana y nos encontrábamos César, Anquela y Xeni en el punto de salida. Con el sonido de traca empezaba nuestro reto, ser finishers sin incidentes. Sabíamos que no sería fácil debido al calor, pero íbamos a darlo todo y nada iba a acabar con nuestro objetivo. 


Qué decir del paisaje, espectacular; campos, sendas y bosques en un recorrido de 82'5 km con +2000 m de acumulado. Todo era perfecto, demasiado bonito, y entonces aparecieron los problemas. Muy malas señalizaciones, un fallo de cálculo de líquidos y una mala decisión en el sólido de los avituallamientos, pasarían factura a gran parte de los corredores de la prueba. Por desgracia, algunos de los afectados fueron nuestros compañeros y amigos César y Anquela. Con problemas de líquido y debido a la falta de señalización, 12 km duros y casi +200 m de más, les penalizó con al menos 45 minutos, e hizo que se retrasaran bastante más en la llegada. A pesar de todo, no fue un impedimento.



- ¿Cómo fue el circuito? ¡Cuéntanos, ché!
- Pues ahora mismo.

Un trayecto bastante pistero y con suelo firme, hizo que fuese llevadero, no obstante, todo era un engaño. Reinaba el falso llano que engañaría a nuestra mente, pero no a las piernas. En los primeros 35 km acumulábamos unos +1000, con mucha pista inclinada y algunos descansos, pero todavía quedaba casi 50 km y no iban a ser de regalo.

Pista, rampones y alguna senda seguía en los siguientes 28 km, acompañados de 2 tramos en descenso de piedra que dormían algunas manos.

Un tramo de bosque verde, pero con una vegetación baja que te daba la sensación de arrastrar un tractor, nos metía en un tramo de pinadas que daban esa tregua en la pelea contra el Sol. ¡Y coronamos por fin! BAAAAJADITA para relajar las piernas, pero cuidado, un tramo de asfalto ponía en alerta al personal ¿y luego? ¡¡¡RAMPÓNNNNN!!! Un tramo interminable en el que, sin descanso, íbamos subiendo sin ver fin. Subías, sí, visualmente, pero daba la sensación de estar descendiendo al mismo infierno... las chicharras portaban tridente ¡qué calor! y ni gota de aire.



Una vez coronado, podías ver la última rampa que quedaba antes del último avituallamiento. ¡Un pasito más y ya lo teníamos! Reponer líquidos (si quedaba) era la esperanza. 2 tragos para el body y a por los últimos 7 km, que seguían con una divertida bajada final antes de llegar a la última rampa que nos adentraba en el pueblo. ¡Al fin, asfalto! Ello nos advertía que ya no quedaba nada. Apenas 750m, pero con una inclinación infernal, alejaban a los cuerpos desgastados de la línea de meta. 100 m ...75 m ... y a falta de 50 m, unos aplausos que avivan hasta al más muerto, nos recibieron y dieron ese empujón de fuerzas para concluir el reto. ¡Lo teníamos!



Resultado de Beteta, un buen fin de semana en buena compañía, una llegada a meta dentro de tiempo sin incidentes, ¡y un reto completado pa' la saca más que merecido!

Sólo me queda dar las gracias a César y Anquela por darme la opción de acudir, y segundo y más importante, por acogerme como uno más de la familia. 

¡Hasta el siguiente reto! ¡Nos vemos!


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Crónica de Xeni Navarro

jueves, 1 de junio de 2017

IV COPA BTT. Desafio Albacete


La Copa BTT se desarrolla en un entorno espectacular,recorriendo pueblos con mucho encanto como Alcalá del Júcar.
La Copa consta de dos etapas maraton; el Team Doyoubike-PACOM en esta ocasión con Jorge Perpiñán, Eduardo Díaz y Pablo Esteban, estuvo presente en la segunda etapa:
Alcalá del Júcar - Valdeganga con una distancia de 73 km y unos 1400 m de desnivel positivo.

El domingo a las 9:00 se inicio la salida desde Alcalá del Júcar con gran ambiente y mucha participación. Nada mas salir subimos un puerto de montaña por carretera de unos 5 km aproximadamente, en el que intentamos apretar para colocarnos bien en la primera senda de bajada que nos llevaba otra vez al pueblo, la senda de Casas del Cerro con forma de Z y en la que se formó un gran tapón, ya que en uno de los giros había mucho barro y era peligroso.




Una vez en el pueblo nos quedaba la subida hacia el castillo por escaleras, rampas, calles y giros estrechos donde nos encontramos con la familia Doyoubike animándonos. Una vez coronamos, continuamos por la senda del Agujero que nos llevaba a las eras. A partir de aquí caminos rotos y pedregosos  pero se podía rodar rápido hasta una senda que nos llevaba a Abengibre, en esta senda sufrí una caída justo donde estaba la ambulancia. Me atendieron y pude continuar.



De ahí enlazamos con algunas pistas rápidas que me animaron hasta Jorquera (km 26) y desde aquí paralelos al río Júcar casi todo sendas hasta la Rivera de Cuba (km 35).
En uno de los pueblos anteriores en una bajada técnica de piedras al bajar escuche mi nombre pero no vi quien me llamaba. Era el maltrecho Pablo que se le había salido el hombro del sitio en la bajada de piedras. Le tocó retirarse. Los servicios médicos y la organización de 10 con él.


Seguimos hacia la subida al Sabinar. Sendas por la vega del Júcar  donde sufrí otra caída porque era muy estrecha y con mucha vegetación y pise unas hierbas, pero no había suelo y me caí hacia el río, pero enseguida me ayudaron otros corredores a salir. Mucho compañerismo durante la prueba.

Los últimos 30 km todo sendas muy rompepiernas donde nos encontramos un tramo cronometrado. Ahí apreté, pero la rueda trasera me perdía aire e iba bajo de presión; aun así pude rodar rápido y adelantar y me motivé.
Luego vino una pista de ascenso al llegar arriba me ayudaron y puse aire. Vinieron más sendas y ya una pista llana que nos llevó a la última subida, la cuesta la Bola, que nos adentraba en Valdeganga y la meta.




Nada mas llegar a meta me encontré a Pablo con el brazo en cabestrillo. Nos contamos la batalla. Me curaron los rascones, una foto con Xavi Borras ganador de la Copa BTT y enseguida llegó Jorge con buenas sensaciones.

Una prueba dura, bonita con muchas sendas, paisajes espectaculares y una fantástica organización.

Tiempos:
Jorge Perpiñán 4:45 pos 310 cat41 med15,36
Eduardo Díaz    4:30 pos 273 cat34 med16,22
Pablo Esteban:  retirado; seguro que hubiese quedado muy bien.

Ánimo a Pablo que este año está muy fuerte y con unos magníficos resultados. Seguro que se recupera pronto y sigue dando guerra.

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Más fotos de la jornada en la galería.

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Crónica de Edu Díaz

miércoles, 17 de mayo de 2017

Monegros 2017


Por fin había llegado el día tan deseado: el reto de Monegros 2017. En esta ocasión acudimos Teresa, Majo, Jorge Perpiñán, César (Casper), Miguel, Rado y un servidor (Ángel).

Madrugamos un poco para desayunar bien y desplazarnos hasta Sariñena para ir a recoger los dorsales con tiempo. Además algunos aprovecharon para hacerse una fotitos con los famosos que estaban por allí y volver a los coches a pegar un bocado antes de empezar la marcha, ya que la salida era a las 12h e iba a ser bastante larga.
El tiempo parecía que acompañaba bastante ya que estaba soleado y no hacía aire, aunque si que sabíamos que se anunciaba un día nublado y posiblemente se escapara alguna gota.


Después de estar un poco de risas y de llenar las barrigas para coger fuerzas, empezamos a preparar todo lo necesario para realizar el resto.
Majo realizaba la media maratón y como sherpa le acompañaba Jorge Perpiñán para ayudarla a cumplir su reto: poder pasar juntos por debajo del arco (el cual el año pasado por culpa del aire se retiraron y no tuvieron para que él le pidiera matrimonio).


Teresa muy valiente se atrevió con el reto de la maratón y contaba con Rado como sherpa, el cual es raro verlo con mochila, pero para la ocasión se la puso muy contento.
Este año contamos con la fotógrafa Toñi (mujer de Miguel) que decidió acompañarnos en este reto para intentar realizarnos fotos, y que como otra campeona, se pegó 8 horas prácticamente sola para poder conseguir esas fotos y darnos animo al paso de meta que a todos tanto nos gusta.

Después de todas las preparaciones comenzamos a buscar cada uno su cajón. Me coloqué con Miguel en el primer cajón, Cesar salía del tercer cajón y Teresa y Rado salieron del cuarto cajón.
Majo y Perpiñán hasta las 13:30h no comenzaban a hacer la media maratón por lo que se colocan en la subida del pueblo para animarnos en la salida.
Como los años anteriores se dio la salida puntual y con el cielo ya cubierto por bastantes nubes comenzamos el reto cada uno buscando un ritmo que pudiéramos aguantar a lo largo de los 118km que teníamos que realizar.
Como el año pasado disponíamos de 5 avituallamientos de los cuales el segundo y cuarto tienen comida.
Según íbamos realizando el recorrido, nos encontramos con algún pequeño charco ya que unos días antes llovió por la zona lo que nos hace pensar que el terreno va a estar muy bien.

Llegué al primer avituallamiento que está justo antes de la primera subida larga y decidí hacer una parada rápida para rellenar botellín, beber un poco y estirar un poco las piernas. Miré a lo lejos y vi aparecer a Miguel que también paraba. El Jabalinaco llevaba un ritmo muy bueno, lo saludé y salí pitando con la esperanza de que a ese ritmo no tardara en pasarme.


Seguimos sumando kilómetros y el día nos daba un poco de sol que enseguida se nos va y se queda nublado pero que se agradece mucho.
Nos encontramos con zonas con la tierra muy seca y que se levanta mucho polvo, cosa que pensábamos que no íbamos a tener y sin embargo no llegaba ni a apreciar la bici que iba delante mía a medio metro.

Llegué al segundo avituallamiento y decidí no parar en este ya que me veía bien y todavía me quedaba suficiente agua para llegar hasta el siguiente
Fui todo el rato esperando a oír la voz de Miguel alcanzándome, pero cuando Miguel pasó el segundo avituallamiento en el que también decidió no parar y se alejó 8 kilómetros, oyó una explosión y se da cuenta que ha sido su rueda trasera. Intentó pedalear para ver si el líquido sellaba, pero en vista que no, paró y miró la rueda. Se le hizo una raja bien maja y entonces fue cuando Miguel transformó la maratón de Monegros en un duatlón, ya que se tuvo que volver hasta el segundo avituallamiento andando con la bici durante una hora. Según lo vieron llegar al taller con cara  de desánimo, lo primero que le dicen es “tranquilo que la terminas”, y en 20 minutos se cambiaron la cubierta poniéndole una cámara y cubierta nueva gratis, ya que le dijeron que Orbea cubría las averías. Una vez reparada se volvió a montar e intentó alcanzar a César, al cual se lo encontró cuando ya estaba llegando al pueblo para que le reparasen la bici.



Después de mucho polvo, un poco de aire y un día nublado (pero con una temperatura muy buena para rodar), fuimos llegando a meta donde nos esperaba una fideguá con hamburguesa.
Poco a poco nos fuimos juntando en el pabellón; primero me encuentré a Casper que había hecho un tiempazo y poco después vi a Miguel a lo lejos, lo llamé y nos juntamos. Nos empezó a contar toda la batalla que había vivido, y después de toda su aventura, miramos el tiempo que ha realizado y vemos que de no haber sido por el reventón habría logrado un tiempo magnífico. Así que nos dijo que igual toca repetir en la Monegros 2018 porque se le ha quedado una espinita con el reventón.



Fuimos haciendo tiempo y al final llegaron las chicas como unas campeonas terminando con buenos tiempos. Sin embargo Majo llevaba el codo abierto desde la mitad de la marcha así que al acabarla, acudió al puesto de la Cruz Roja donde le pusieron seis puntos.
En resumen, fue un día maravilloso y una experiencia como siempre única, hubo muchas risas, muchas batallas que contar y muchos objetivos cumplidos.
Próximamente más retos a la vista con la familia DOYOUBIKE-PACOM.



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