martes, 19 de febrero de 2019

Cul arrere i ferro (Marcha BTT Alginet)



El Circuit BTT La Ribera nos citaba, este pasado fin de semana, en la Marcha BTT Alginet.
De entrada lo mejor de la jornada, abrazos con Joseph, después Gerard y Ángel y sobre la marcha conocer a Diego.
Mucho frío, aunque dudando entre largo o corto.


Ya en linea de salida se veía que en el pistoletazo, caía el primer tapón; salíamos por la puerta se un parque, neutralizados (no sé hasta dónde porque nos tocó apretar hasta la salida del pueblo) y ya empezó a estirarse de malas maneras.
Buscamos caminos y el canal para llegar a las urbanizaciones, subiendo. En esa parte empezó una ristra de repechos cortos pero intensos y en el km 9 ya llevábamos 5 taponazos de parón minutero.


La verdad algunas de tantas sendas y trialeras que hubieron estuvieron muy divertidas, que en otra situación hubieran sido muy diferentes a como las viví. Después, al no tener mucho monte en los alrededores, nos metieron mucho sube/baja por la zona.

Personalmente sufrí muchísimo, los kilómetros no pasaban y, la verdad, no estaba muy a gusto. En linea de meta hablé con amigos de mi zona y alguno de ellos, para mi asombro, se retiraron.

Con respecto a la clasificación de la marcha, nuestros jinetes quedaron así:

Me quedo, como siempre, con la gran familia de Club que tenemos y esos buenos patrocinadores: DoyoubikePACOM Systems, AAACapital, digitis y Talleres Gonzalo.

*********
Si quieres ver las fotos de la prueba, las tienes en la galería: enlace.

*********
Crónica de Miguel Causera

martes, 12 de febrero de 2019

Marcha BTT Llombai. Con fuego real



El Circuit BTT La Ribera puede que no sea tan conocido o, si lo es, no se le preste tanta atención como a otros, pero que más de 400 ciclistas nos juntásemos allí para la Marcha BTT TransAlèdua (Llombai)... da que pensar.
Al alcance de la mano tienes nuevos recorridos y paisajes que, para el caso particular de esta marcha, no defraudan. Es más, respecto a las marchas que se han hecho hasta la fecha, está más de un punto por encima. Buena piedra de toque para ver cómo está tu técnica a estas alturas del año.


No nos despistemos.
9:00 de la mañana y viento; no tanto como en la Marcha de Riba-roja (eso va a costar superarlo), pero sí notable.
Algo más de dos minutos de bicis pasando bajo el arco de salida, entre ellas la de Diego, Pablo Esteban y la mía. Todas directas al Portitxol (750 m al 10,5% de media). Con los 3 km anteriores al sprint (salida limpia, por cierto) y los 1500 m posteriores también subiendo por el camino de l'Estepar, tensaron lo suficiente la carrera como para entrar a la primera senda sin tapones, aunque a un ritmo tirando a lento, cosa que se pudo corregir en la rota bajada por el cortafuegos hacia el Pla de l'Estepar


Nueva fila de a uno casi casi hasta la caseta de Bernabé donde, ahora sí, tapón. La algo resbaladiza subida previa a la entrada de la senda que nos metía por la Cotrampa y el paso de camino a trialera, lo hacía casi inevitable. Era como hacer cola para subir a las atracciones de PortAventura... o en este caso las del Paraje Natural El Tello. Primero más de un kilómetro bajando al lado del barranco del Tío Traca, seguido de rodar casi por su lecho y, para acabar, otros 3 km del más que entretenido barranco de Ferrando hasta el azud de Llombai. Siempre por senda. A veces serpenteante entre pinos, otras con piedra viva, rampotes explosivos, trialeras donde nunca estaba claro donde ir poniendo la rueda... De los tramos más interesantes y bonitos por los que he rodado.


Avituallamiento y con el río Magro a nuestra derecha, subimos hacia el molino de Pep del Carro, ideal para no perder temperatura en los motores y enfilar al corral Blanc, por el pedregal que lo une la preciosa Torre Medieval de l'Alèdua (s. XII).
Una mirada rápida y a seguir descendiendo hasta cruzar el río Magro para, con fuerte viento de cara, llegar a Llombai y cerrar el primer bucle.
Aquí me encontré con Diego paseando con la bici. Un clavo lo dejaba fuera de juego.


Quedaba justo la mitad de la marcha y como la organización pensaba que necesitaríamos algún tipo de ayuda extra, nos hizo peregrinar a la ermita de Sant Antoni (ay esos 300 m al 10,5% de media). En lugar de trompetas celestiales, tuvimos un grupo de dolçainers animando la bajada por escalones.
Rodeamos la loma de San Antonio y cuando ya la teníamos a nuestra espalda, giro a la derecha y a encararla. Piedras sueltas, escalones de diferentes alturas, gravilla... no había un metro en el que poder llevar un pedaleo más o menos fluido, siempre buscando la trazada, levantando el manillar continuamente...  Se hicieron duros esos 1,75 km al 5,7% de media.
Luego vendría un descansillo, vuelta a la senda de subida, por la cabecera del barranco de Les Coves y, ahora sí, a dejar de castigar las piernas.


Llegar al camino de Paselvir quería decir terreno descendente, pero nada de descansar. Ahora tocaba trabajar los brazos y amortiguar, todo lo que se pudiera, la cantidad de rocas que sobresalían del suelo. ¿Descansar? Relativamente poco, porque al llegar al camino de Valencia volvía la senda a ganar pendiente atravesando Les Fontanelles (1 km al 6% de media) y el descenso que vendría después, te dejaba los brazos para amasar pan.

Nuevo avituallamiento (agua, por favor), viento en la espalda que permitía ponerte a 35 km/h y camino, el Real, que apuntaba cada vez más a la Talaia. Eso es, tocaba subirlo. No por una senda esta vez, sino por pista ancha (la de la Talaia) con pendiente más o menos constante (5,5%) salvo en la última parte, que se endurecía.
Y una vez arriba, teníamos en la mano el nacimiento del barranco de la Montaña ¿cómo dejarlo escapar?
Una bajada ratonera, pedregosa... con diferentes 'ambientes'; vamos, hasta barro en su parte final cerca de la desembocadura en el Magro, que volveríamos a cruzar esta vez, ayudados de unos maderos y a dar pedales entre campos de cultivo, para acabar entrando por meta, asaltar la mesa donde esperaba el almuerzo y comentar las batallitas de rigor.
Una vez se apaga el GPS, se te olvida el sufrimiento.

Con respecto a las clasificaciones:


Marcha recomendable, entretenida, resultona... ¿se puede pedir más?
Pues que nuestros patrocinadores sigan acompañándonos para poder disfrutar de pruebas como esta. Gracias DoyoubikePACOM Systems, AAACapital, digitis y Talleres Gonzalo.

*********
Si quieres ver las fotos de la prueba, las tienes en la galería: enlace.
Aquí puedes descargar el track de la marcha.




*********
Crónica de Paco Pérez

jueves, 7 de febrero de 2019

X2 en la Marcha BTT Pobla de Vallbona


Menos mal que las palabras no siempre se las lleva el viento, porque de otro modo la crónica acabaría aquí mismo.
Había estado en marchas con viento, pero esta se lleva la palma con diferencia. La recogida del dorsal fue un visto y no visto, lo justito para ir a resguardarse en el coche lo antes posible y dejar que fuese corriendo el reloj.
Viento y frío. Mucho de las dos cosas. Pero todos los que tomamos la salida, terminamos el recorrido, que ya es para estar satisfechos; y de postre Arturo y Joseph recogieron trofeos en sus respectivas categorías. Modo 'sacar pecho' ON.





A falta de carpa, los 19 del Doyoubike-PACOM que fuimos a La Pobla de Vallbona, nos empezamos a juntar dentro mismo del polideportivo. ¿Salir a calentar? Deja deja... se dijo de salir despacito (con la boca pequeña, porque luego ya se sabe), otros estaban en duda de si salir o no, varios optaron por no participar... En resumen: 14 nos pusimos detrás de la cinta (no había arco de meta colocado) buscando, como pingüinos, que la corriente nos la tapase el resto de ciclistas que había por allí.


¡A rodar! Siempre digo que con cuidadito en el primer kilómetro... Caída antes de llegar a la primera curva. Todos se levantaron, esquivar y venga, al camino del Safareig para cruzar la CV-35 por un túnel corto, pero con una densidad de polvo en el ambiente, que estabas deseando llegar al otro lado para tener aire limpio.



La ventonera dispersaba rápido el polvo que iba levantando el reguero de bicicletas (más de 500 para esta marcha) que se iba haciendo cada vez más largo. Aun así, un pequeño tapón al cruzar el Garroferar Clar de camino a las casas de El Plantat (en término de Llíria), pero sin importancia.
Pensaba que tendríamos lío para cruzar el Safareig, pero nada más lejos de la realidad. Todo fluido hasta el corral de Pataco, dejándote llevar por la inercia de la bajada.




Mucho mejor que el año pasado, porque se había cubierto más distancia antes de afrontar la subida al mirador del Tos Pelat (550 m al 7,5% de media), donde si había posibilidades de parar, pero no fue así. Se pudo hacer del tirón lo mismo que la bajada, pero la salida a la urbanización Cañada Maquiva, pese al cambio en el recorrido, se les atragantó a algunos y sí nos tuvimos que detener... muy poquito.



Nos tocaba atravesar el Pla dels Aljubs. Un poco más de un kilómetro de recta asfaltada, entre un talud y campos de naranjos, perfecta para canalizar el viento en tu contra.
Edu iba a rueda de alguien y al pasar a mi lado dijo: '¡cógete!' El metro que tardé en reaccionar ya no lo pude recuperar.
Seguíamos con el trazado rompepiernas de la urbanización de la Lloma Llarga que nos bajaría, por senda, hasta casi la altura del barranco del Carraixet. Luego un giro de 90º a la izquierda y a ascender hacia la Clotxa dels Lleons y repetir la bajada por senda hasta el camino dels Flares.




En ese punto venía gente por la derecha, saliendo del Carraixet con la bici al hombro... seguramente por no haber cogido un desvío o por haber seguido el track del año pasado, pero a unos y otros nos quedaba por delante, atravesar la 'montaña' entre la Lloma Llarga y La Manegueta.
Aparecía un voluntario diciendo: 'De uno en uno y a subir la senda'. Y obedientes fuimos... 
Mucha roca desnuda mezclada con zonas grava suelta, pero muy llevadera y con el premio de, al poco de coronar, foto.


 

A continuación, rodeamos El Soldat y tras cruzar algunos campos, aparecimos en la zona conocida como l'Escaló (término de Lliria). Pista más o menos fácil al principio de la cual me encontré con Miguel Ángel Salido y Pablo Esteban, que acababan de solucionar  problemas mecánicos, pero subiendo al Coto de Català, algo seguía sin funcionar bien.
Nos apartamos, tronchamos la cadena y, en esas, se nos unieron Eddie y Miguel Ángel García. Antes de reengancharnos a la 'competición', foto para el recuerdo, animar a algunos compañeros cuando se metían por la senda y a darle.



Como el arreglo era algo provisional, para acabar, decidimos seguir juntos los 18 km que faltaban.

Pasamos por la solana del Soldat hacia el camino del Barranquero, un nuevo giro nos metía entre los pinos y, ¿esto qué es? Lo que empezaba siendo moderadamente ciclable acababa convirtiéndose en completamente pateable y como si fuésemos la procesionaria del pino, subimos uno detrás de otro, ordenados y sin pausa.



Cruzaríamos ahora la urbanización Tos Pelat para, acto seguido, iniciar la primera de las dos subidas a la cota (220 m) con el mismo nombre, primero por la vertiente Norte (380 m al 5,3% de media), asequible, con su correspondiente descenso por sendita, paso por el segundo avituallamiento, otra senda que se dejaba disfrutar y a por la vertiente Sur (550m al 8,2% de media) con más 'punch' que la otra.



Otra urbanización a rodear (Els Racons) y nueva senda que, disimulada entre cáscaras de cebolla, nos mandaba al ya conocido camino del Safareig, pero que no tomaríamos todavía hacia la Pobla. Antes otro single track que acababa cerca del campo de tiro, sortearlo por el Garroferar Clar y ya en claro descenso, hacia el muro de la CV-35.




Quedaba el tramo por el carril bici previo a las calles de la Pobla y poquita cosa más, antes de pasar por las bandas del control de tiempo. Desde ese momento, aparcar la bici, buscar a los que hacía rato ya estaban por la zona del recovery, comer algo y a celebrar ese 3er puesto de Arturo en Máster45 (segundo consecutivo) y la 4ª posición de Joseph en Máster30.


Con respecto a las clasificaciones del resto de los mortales, así quedamos:


¿Valió la pena salir con ese viento? Sí. Al final no se notó tanto como parecía desde la zona de salida... y pudimos tachar una prueba más.
Dentro de poco, Casinos... para disfrutarla y pasear a nuestros patrocinadores, que no nos fallan nuncaDoyoubikePACOM Systems, AAACapital, digitis y Talleres Gonzalo.

*********
Si quieres ver las fotos de la prueba, las tienes en la galería: enlace.
Y el vídeo de Gerard:



Aquí puedes descargar el track de la marcha.



*********
Crónica de Paco Pérez

sábado, 2 de febrero de 2019

Valleseando



Siempre se puede encontrar una razón a salir los sábados con el Club. Da igual que sea el principio del año, que haga viento o que se esté calentito en la cama. Si Sento nos hace de excelente guía por las sendas de la Vallesa para ganarnos un buen almuerzo, es bastante razón de peso ¿no?




A una docena de nosotros nos bastó y para allá que nos fuimos. No hay nada que descubrir de la zona. Simplemente estuvimos uniendo metros y metros de sendas hasta que se nos hizo la hora de almorzar y regresamos a Valencia con unos cuantos kilómetros en las piernas, que bien valen de activación para la marcha de mañana (La Pobla de Vallbona).



La semana que viene, más... Nueva grupeta, pero con los mismos apoyos de nuestros patrocinadores: DoyoubikePACOM Systems, AAACapital, digitis y Talleres Gonzalo.

*************************
Las fotos del día, están en esta galería: enlace.

Y este es el track que hicimos



jueves, 24 de enero de 2019

Marcha BTT Ribarroja


Una semanita entre medias. Todavía con las piernas calientes de la turbomarcha, ya estábamos tomando posiciones detrás del arco rojo para que nos abriesen las compuertas. Alta afluencia de ciclistas a la Marcha BTT de Riba-roja que contaría con 17 de los nuestros remoloneando alrededor de la carpa, hasta que se acercó el momento de la suelta.
Entonces empiezan los nervios, que si enciende el GPS, trago de agua, saluda a este y a aquel, busca con la mirada si la gente de delante empieza a moverse... y sin comerlo ni beberlo, pedaleas, te pones de pie para imprimir velocidad antes de llegar a la rotonda y, primer tapón jajajaja



Para calentar nos sacaron del pueblo por el camino de Cheste (1 km al 5,5% de media), o nos mandaron para allá, porque costó algo tomar la curva a derechas para meterse definitivamente en harina. Qué de gente dando pedales.
Se vería más claro al rodear la mina de Perol (500 m al 10% de media); más claro por la sencilla razón de que nos reagrupamos en la parte más alta casi sin quererlo la gente que subía pedaleando muy despacio... donde el verdadero esfuerzo era el mantener el equilibrio, se unieron quienes empujaban sus bicis y hasta pude ver a otros que, al más puro estilo ciclocross, corrían bici al hombro entre los arbustos para salvar otro embudo.



Dantesco. Pero, no se vayan todavía que aun hay más (Gallifante para quien recuerde esa frase). EN la Umbría de la Mina de Querol aparecía la primera senda (3 km desde la salida). Lo que estás pensando: retención. A ver, que es lógico siendo tanta gente teniendo que pasar de a uno.
Primeros bufidos, improperios y comentarios de que en Chiva (había prueba Open) hubiesen estado mejor. Pues haber ido y, seguramente, el resto habríamos ganado.




La llegada al barranco de Porxinos abrió la espita de gas y todo el mundo se puso a remar como si no hubiese un mañana. Vamos ¡Vamos! ¡¡Vamos!! Se intentaba recuperar el tiempo 'perdido'. Y si ahí no se rodaba rápido, al llegar al camino de Cheste de nuevo (a la altura de la Fonteta Ràquia) y picando hacia abajo, pues eso, a ver subir la velocidad media por momentos.
Giro a la izquierda en busca de la balsa de Cerveró primero por camino y luego por senda, abierta, asequible... y con tapón. Cachis.




Pues volveremos a apretar en el asfalto, no quedaba otra. La vuelta a la Serretilla por el camino de la Canyada de Dalt, con pendiente favorable (y un Sol de uñas amenazante), se acabó pronto. En concreto acabó al llegar al naranjal de la Casiquia de Monzón, que tuvimos que bordearlo por una especie de firme cementado muy irregular, con restos de mangueras de riego por goteo, que iría seguido de una trocha fácil que nos dejaría cerca del Cordel de Castilla, en el límite meridional del Parque Natural del Turia.


Mucho habíamos llaneado ya, de modo que las piernas estaban listas para ponerlas en algún compromiso 'interesante'. Pasada la cantera del Bufas tendríamos que dar cuenta del entrante (575 m al 6% de media) y como el servicio era bueno, no pasó demasiado hasta que trajeron el principal con un toque de Strava. Destacables los últimos 300 m al 8% de media antes de tirarse por una senda rota, al doble de pendiente, que iría suavizando para acabar con unos divertidos saltos antes de ver las vallas de la cantera otra vez.




Otra vez asfalto. Otra vez a buscar alguna rueda amiga mientras echabas mano del bidón dejando atrás campos y campos de naranjos que conducían a la cabecera del barranco de Pozalet. Un entrada algo complicada si te pasabas de velocidad, pero luego, entre esquivar las cañas, baladres, curva-contracurva... se hacía entretenido. Y si no, podías contar las botellas de cerveza que había (qué pena damos).



Salimos del cauce del barranco para rodar en paralelo a las vías del ferrocarril, a cuyo otro lado se encuentra el Circuito Ricardo Tormo y ojo. Empezaban a notarse algunas gotitas cuando nos separamos de las vías y así, sin anestesia, 300 m al 12% de media. Ya te lo vas gestionando tú como puedas.
La idea era que llegásemos a la espina dorsal que recorre la Serratilla de Oeste a Este y avanzar hasta un vértice geodésico colocado antes de una interesante senda de bajada.
La pena es que en la última parte de subida, con terreno bastante suelto, no se conseguía agarre y se echó pie a tierra, aunque por la romería de ciclistas, también hubiera habido que hacerlo.




Tiramos por el cordel de Andalucía hasta la Rosella, subiendo la senda del Possalet; intentando recuperar el tono de las piernas en esta parte ascendente que terminaba, prácticamente, en la caseta del Canó. Y si no lo hacías, bueno, quedaban un par de kilómetros rompepiernas de pisteo por el camino d'Osca, pero la cuestión primordial era ir haciendo lo posible para reencontrarte con tus cuádriceps antes de llegar a la Llidona.




Si hiciste la marcha, seguro que sabes de lo que te estoy hablando: 450 m al 13,5% de media, que se lee pronto pero que no se pedalea tanto. Mejor mirar la rueda delantera, meter todos los hierros y no ver a la gente que zigzagueaba o se bajaba. A darle. No había más que superarla sin reventar el pulsómetro (que ya es).



Con las piernas tiritando, bajada por sendita divertida a las faldas de la montaña del Fraile; curioso paralelismo encontrarse a un solitario y monacal Rado (¡gracias!), filmándonos en ese tramo que desembocaba, de nuevo, en el camino de Cheste.Muy cerca estábamos de Riba-roja y de terminar el recorrido, pero (siempre hay un pero), quedaba volver a subir a la mina de Perol, como al principio de la jornada, pero ahora sin fuerzas en la despensa.



Con dignidad. Al menos llegar arriba enteros; sin aire, pero enteros. Te encogías (unos más que otros) para pasar por el tubo-túnel al otro lado de la CV-37 y a gozar de la senda que se dirigía sin dudarlo al pueblo, pero que todavía guardaba alguna sorpresa en forma de repechito, escalón, tobogán... ¡¡Quiero ver la meta ya!!



Sonrisas al ver a los compañeros en la carpa... pero mayor sonrisa al recibir de manos de las voluntarias, ese bocadillo-recovery. Ahora sí, a comentar la jugada. ¿Arturo quinto en M45? Pues a coger sitio y a preparar los teléfonos, faltaría más.




¿Qué quedaba por hacer? Pues ir recibiendo al resto de los nuestros conforme paraban el crono en meta, echarse unas risas y acabar metiendo todo en el coche para a darle sentido a la palabra sofá. Ni más ni menos.


Con respecto a la clasificación, así quedamos al final:



En dos semanas, nos ponemos de nuevo el dorsal y con nosotros estarán, como siempre, nuestros patrocinadoresDoyoubikePACOM Systems, AAACapital, digitis y Talleres Gonzalo. Gracias por apoyarnos.

*********
Si quieres ver las fotos de la prueba, las tienes en la galería: enlace.
Y este es el vídeo de Gerard:


Aquí puedes descargar el track de la marcha.


*********
Crónica de Paco Pérez.