sábado, 19 de enero de 2019

Activación por la Vallesa


Salida con varias finalidades la de hoy. Bien valía para oxigenarte después de toda la semana cada cual con sus historias; ruta para practicar algo la técnica en sendas y trialeras que, a estas alturas del año, hay que ir desempolvando; salida de activación para la marcha de mañana en Robarroja...
El caso es que nos juntamos unos cuantos para ir a pedalear en grupo por las sendas cercanas a Valencia.



Sin prisas, parando las veces que hiciera falta, probar de superar ese escalón o rampa  que se te resistía y que, con la ayuda de los compañeros que marcan trazadas, etc... es más fácil de conseguir dejarlo atrás.



Tiempo de almuerzo al Sol para recuperarse algo antes de volver al lío y regreso a la capital por más senditas asequibles.
Una mañana que bien vale una siestecilla o pasar un rato en el sofá viendo las fotos y vídeos que se grabaron a lo largo de la mañana.

La semana que viene, más.  




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Aquí están las fotos de la salida: galería.

Este es el enlace para descargar el track:



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viernes, 18 de enero de 2019

Empezamos en Marines



Como diría el bueno de Raúl Antón: "Petao, petao, petao". Así estaba la zona de meta, las calles y alrededores de Marines. ¡Qué de gente para esta primera marcha del Circuito MTB Valencia! No había que pedir turno... pero casi.
Nosotros, que éramos 20 (luego enumero), también tuvimos que echar mano de teléfono para encontrarnos, una vez desechamos la idea de poner un banderín trasero en la bici.
De una manera u otra 'Salobre', José Manuel, Martín, Benja, Joseph, Xeni, Josevi, Edu, Miguel Ángel García, Gerard, Ángel, Miguel Ángel Salido, Álex, Ismael, Antonio, Eddie, Carlos, Miguel Causera y Pablo Esteban, conseguimos vernos antes, durante o después de la prueba, que ya es.




Pintaba fresca la mañana, aparentemente menos de lo que decían los teléfonos móviles, así que cada cual tenía que arriesgar (o no) en cuestión de la ropa elegida... hasta el último momento.
Mi grupo estaba cerca del arco de meta, pero nos dimos cuenta de que no estábamos tan cerca de la linea de salida como parecía, porque tardamos un rato desde que dieron la salida hasta que pudimos meter las calas. Ojito que somos muchos no se vaya a liar en estos primeros metros.



'Turbomarcha' modo ON. Primeros metros sin estrecheces y relativamente tranquilos. Alguno estaba alterado, como un joven marinenses que, asomado a la ventana de su piso, 'animaba', con un motivador: '¡Cabr****! ¡Hijos d ***a! ¡Las aceras son para peatones! ¡No vayáis por ellas, cabr****!' Y ya no escuché más porque llegué a la primera de derechas y me tenía que concentrar en el embudo y ver acercarse las casas de la urbanización La Contienda (excelente nombre para lo que se avecinaba).



Contienda. Cada curva de 90º había que tirar de frenos y arrancar a fuego para no perder comba. Una y otra vez hasta alcanzar la urbanización Pla de Calvo, pasada la Rambla Primera y es que este año se había cambiado el recorrido. No nos llevaron en paralelo al Canal Principal del Camp de Túria, sino que lo atravesamos por el camino de Saragüells hacia el Cabeçó Roig, continuando con esa ascensión velada (también llamada falso llano).



La pendiente ya nos dio un aviso al entrar en el camino de la Loma del Gato al Corral de Paco: no siempre iba a ser tan cómoda. Un par de repechos previos al cruce con el barranco del Forat, te entonaban las piernas para los 2,2 km al casi 6% de media que te esperaban. Nadie aflojaba. Se seguía rodando de manera alegre y en modo pelotón, lo que permitía escuchar cosas como: 'Si es que siempre vamos de globeros. Jamás acertamos con la ropa'. Empezaban a sobrar capas.




La breve bajadita por el camino de las Cañadas de Eugenio, te dejaban las piernas (casi) listas para la siguiente prueba, pero antes... ¿tapón? ¡Si era un tramo de 20 metros de senda (por decir algo)! Algunos tomaron la 'variante' de la izquierda para evitarlo, pero se encontrarían, sí o sí, con esa parte del segmento Strava (330m al 13% de media) . Algunos pie-a-tierra se pudieron ver en los últimos metros en los que casi se empezaba a rodar por el término municipal de Altura.




Y sí, todavía seguiríamos subiendo. De una manera no tan brusca, vale, pero con el castigo de las subidas previas, la llegada al corral del Tintorero (a las faldas de Las Boqueras), donde estaba el primer avituallamiento y la salida del barranco de Gabarda (900 y 700 m respectivamente, al 7% de media) hacían más mella de lo que parecía, porque el grupo se empezó a estirar.



Quizás no lo suficiente y eso que, de sorpresa, también nos metieron por una sendita de subida en las Boqueras, previa al paso por la rambla de las Veinticuatro, antesala de la subida complicada del día: la ascensión a las ruinas de las Bodegas Viejas de Torres.
En el mismo desvío a la izquierda ya estábamos parados, entrando de uno en uno por el sendero.
Como siempre las voces altisonantes defecando en todas y cada una de las deidades, gente intentando (recalco) intentando adelantar por donde no se podía... Si tanta prisa tenías, pues haber corrido más y haber llegado antes. simple.
Sea como fuere, se dejó un poco de espacio y se subió del tirón. Tan contentos.



Aquí fue donde enlacé con Miguel Salido, de camino a las Bodegas nuevas de Torres (punto más alto de la marcha con 517 m). Nos tiramos por la senda de los Pastores, pista y de nuevo al disfrute, que empezaba con dos escalones de roca seguidos.
Teníamos hueco suficiente con la gente de delante, así que... a dejarse llevar por aquel pedregal desnudo.




Finiquitada esta primera parte, tocaba acometer la bajada por la zona de la Sebastiana, también senda, pero más escondida entre árboles con sus raíces, escalones, cárcavas... para qué decir otra cosa: se hizo corta.
Pero si te habías quedado con ganas de seguir bajando, estaba previsto. Calma. Sólo rodea un campo de naranjos, busca el hormigón y tú mismo. Eras dueño de correr todo lo que quieras durante ese kilómetro hormigonado que cortaba el Pla de Blai.




Giro a la izquierda (que bajón) para empezar un tramo bastante irregular por el camino del Racó del Pla de Blai, que se volvía claramente regular (hacia arriba), pasada la rambleta de les Vint-i-quatre, con la linde del camino delimitada con cipreses, como cuando vas hacia un cementerio... si lo habías dado todo antes, a ver cómo atravesabas esa 'tachuela' (1 km al 4% de media) hasta la balsa de la Terreta Blanca.





Pero ese sufrimiento tenía el premio de la entretenida bajada al Corral del Moliner, por una sendilla que enlazaba con el camino del mismo nombre, que volvía a ponerse cuesta arriba (ahora sí que era la última subida del día).
Muy pero que muy polvorienta esa bajada del camino de la Loma Roja ('como higos enharinaos quedamos', dijo Miguel Ángel Salido luego) que hizo que alguno tirase recto ante el giro de 90º a la izquierda.




Como se había cambiado el recorrido, no llegamos a la altura del canal, sino que fuimos hacia el Corral de Gilet (un tramo mucho más interesante y divertido) para retomar el mismo camino que hicimos al principio de la marcha, pero en sentido contrario, con esos incontables giros de 'stop and go' que, ahora, dolían infinitamente más que antes.



Y llegada a meta. Unos en solitario, otros en grupo, otros esprintando... pero todos llegamos, destacando la labor de Miguel Causera, que viendo que Pablo tenía el cambio trasero roto, le empujó los últimos kilómetros llegando con la aguja del combustible totalmente a cero. ¡Bravo!



Por suerte tenía allí a la mujer y a Thor que le dieron las fuerzas necesarias para ir a disfrutar del catering que había montado a pie de podio... y ya que hubo complicaciones con el tema de la clasificación, tiempos y demás, pues aquello se alargó cual banquete de boda. Que si masaje, ir a recoger un premio (enhorabuena Martín por esas gafas), bocadillo por aquí, foto por allá... Una post-marcha digna de esta primera y concurrida marcha del año.




Con respecto a la clasificación, así quedamos al final:

Nuevo año y, otra vez, con grandes patrocinadores a nuestro lado: DoyoubikePACOM Systems, AAACapital, digitis y Talleres Gonzalo. Gracias por estar con nosotros.

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Si quieres ver las fotos de la prueba, las tienes en la galería.
También hay un vídeo-resumen de 'Salobre':



Aquí puedes descargar el track de la marcha.



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Crónica de Paco Pérez.

jueves, 10 de enero de 2019

Previa de Marines


Cambio de año y nuevas metas en el horizonte. Cada cual las suyas, desde luego; y aunque hay que dedicarles tiempo en solitario, se puede encontrar un hueco para simplemente rodar y disfrutar con los compañeros de Club, con los nuevos y los reincidentes un año más.
Mira tú que después de las fiestas, estamos un poquito hasta los co..dos de reuniones, celebraciones, juntarnos por esto y aquello... pero la bici desintoxica; teníamos ganas, fíjate, de rodar por caminos juntos, e irnos a Marines a recorrer el trazado de la primera marcha del Circuito MTB Valencia 2019, nos pareció más que adecuado... como a muchos otros que nos encontramos en el 'parking'.


Como si estuviésemos en la cama, remoloneamos hasta el último momento para salir de los coches a preparar las bicicletas: Edu, Álex, Ángel, Luis, Gerard, Martín, Paco Caballer (¡bienvenido al Club!) y Carlos Dotor, arropados por Antonio, Jorge, Lola y Silvia, nos dispusimos a empolvar nuestras bicis por las pistas del término de Marines, serpenteando los primeros kilómetros entre campos de naranjos para llegar a esa especie de autovía que va paralela al Canal Principal del Camp de Túria.




Siempre picando hacia arriba, ganando pendiente de manera progresiva mientras llegábamos al corral de Paco, como si estuviésemos calentando (falta hacía por la temperatura, aunque el Sol empezaba a levantar). Paradita arriba, juntar el grupo y a dejarse caer hacia el barranco del Forat y afrontar , a continuación, un par de kilómetros más durillos (5,5% de media).




Breve bajadita, giro de 90º a la derecha, tras una senda (por llamarla de alguna manera), y a apretar los dientes en el tramo de subida más exigente por pista (300 m al 14% de media). Cada cual hizo lo que pudo, pero todos llegamos arriba, recuperamos y llegamos con dignidad al corral del Tintorero... con dignidad, porque antes teníamos que haber dejado atrás algunos rampones, breves pero intensos, para cruzar los barrancos del bombón y Gavarda.



Antes de las Bodegas de Las Veinticuatro, torcimos a la izquierda, teniendo cada vez más cerca unas maltrechas casas que, kilómetros antes, Carlos nos había avisado que era donde teníamos que llegar (las Bodegas Antiguas de Torres)... la parte donde habría que echar el cuerpo para delante y poner desarrollo, con el objetivo de superar un corto pero empinado sendero (125 m al 15% de media).




Parada obligatoria. No por nosotros... si los cuerpos están algo desentrenados a estas alturas del año, las monturas parece que también precisan algunos ajustes para rendir al máximo: Edu estuvo afinando la tensión de sus pedales mientras Antonio, volvía a unir la cadena que había partido Luis.



Lo mejor es que ya estábamos a mitad de recorrido y, recordando el perfil, casi todo sería ya hacia abajo.
Pasadas las Nuevas Bodegas de torres empezaba el único tramo de senda del trazado; sin demasiadas complicaciones... para ir quitando óxido a las barras de la suspensión mientras trazabas sobre roca desnuda, salvabas algún escalón. Muy rápido, demasiado, se consumía esta zona.




Pero más rápida fue la bajada entre los naranjos, por esa recta de hormigón que enlazaba la senda con el camino del Racó del Pla de Blai. Posición aerodinámica y a tumba abierta... teniendo que tirar de frenos y girar hacia la izquierda aunque la inercia te llevase a seguir recto.
Parecía que siempre iríamos con terreno favorable, pero... pero no. Hasta llegar a la balsa de la Terreta Blanca, solo 3 km ganando en acumulado para bajar, por el camino del Moliner, a la altura del Canal Principal y rodar esa misma distancia por la madre de las pistas hasta cerrar el bucle y regresar a Marines por el mismo camino que nos sacó del pueblo.




Unos se fueron a cumplir con compromisos pre-Reyes y otros se quedaron a disfrutar de un merecido almuerzo de compadreo, pero nadie se dejó los deberes por hacer: acabar la ruta.
En unos pocos días haremos de nuevo este recorrido, pero con dorsal. Y ya sabemos que la cosa cambia.

Acabar, como siempre, teniendo en cuenta a los patrocinadores que estarán con nosotros en 2019: DoyoubikePACOM Systems, AAACapital, digitis y Talleres Gonzalo. Gracias

Hasta la próxima.


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Si quieres ver las fotos de la jornada, las tienes en la galería.
Y este es el vídeo-resumen de Gerard:


Aquí puedes descargar el track de la salida.



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Crónica de Paco Pérez.

martes, 27 de noviembre de 2018

Lodos curativos en Losa del Obispo. Y fín.


La puerta del Circuito Serranía BTT 2018 se cerró este pasado domingo en Losa del Obispo. Se acabó (como canta María Jiménez). La novena y última prueba del calendario volvía a correrse en esta pequeña localidad donde, de nuevo, los y las losanas se volcaron con la prueba, especialmente en esta ocasión, poniéndonos todo lo más fácil posible debido a las condiciones que nos íbamos a encontrar: con lluvias los días previos y tormentón por la noche, os podéis hacer a la idea.



A nuestros 11 y al resto de participantes, ya se nos había anticipado que la subida a la Cruz quedaba anulada por temas de seguridad y poquito antes de la salida, también anunciaron que habían tenido que recortar otros 2 km por el mismo motivo.
Sea como sea se calentó lo que se pudo bajo la lluvia y luego se esperó hasta el último último momento para ponerse detrás de las vallas... Muy caros se cotizaron los espacios bajo los balcones, toldos o árboles en esos minutos.



Salida neutralizada. Pobrecitas esas bicis relucientes que bajaban por las calles del pueblo, hacia el barranco de Pilatos, para asomarnos al primer bucle de unos 8 kilómetros.
Antes de llegar a él ya habíamos empezado a meter las bicis en barro, pero cruzarlo supuso discos de freno quejándose al rodar, transmisiones crujiendo... pintaba más que bien.
Rozamos la loma del Cerro y enfilamos hacia Losa de nuevo, cruzando otra vez Pilatos (con más barro que antes), peleando contra la mano invisible que tiraba del sillín.



Al llegar a la altura del barranco del Tarragón torcimos a la izquierda, para enfrentar la subida a la ermita de la Virgen de los Dolores (450 m al 8,5% de media). Ya de por sí tiene algunos puntos de desnivel más que interesantes, pero el reto consistía en dar pedales, con las ruedas hundidas algunos centímetros en el barro y haciendo 'contramanillar' en algunos momentos, para mantener la trazada por ese tobogán arcilloso.

 

Ya en la parte de arriba podías ver los kilos de barro que llevabas pegados, especialmente, en las cubiertas... barro que se iba desprendiendo en galletas conforme bajabas por el asfalto hacia el pueblo. ¡Qué espectáculo! Y qué divertido cuando ese barro te golpeaba en la espalda, pantorrillas... o lo recogías incluso con el casco.
La cara con la que nos miraban las personas que estaban en la calle (valientes) o asomadas por las ventanas, no tenía precio.



El Doyoubike-PACOM montó la grada de apoyo a las afueras de Losa, de camino a la fuente de la Canaleta (mil gracias de nuevo). Tramo de subida asfaltada para, luego, ir por tierra hasta cruzar por tercera vez el barranco de la Cueva de la Mora. Bonita y empinada salida en curva cerca de una cantera (hoy veríamos muchas) antes de meternos por una senda que exigiría sacar a la luz nuestras habilidades de ciclocross... y nuestra capacidad de volver a calar, una vez tocado el suelo jajajaja


 

Primer avituallamiento al comienzo de los casi 4 km de subida para llegar un poquito más lejos de la Hoya del Puerco, entre canteras y minas de arcilla. Tiempo para poner las revoluciones adecuadas e ir comiendo metros sin pausa... porque aunque parecía que la distancia que habíamos cubierto hasta el momento era grande, tan solo llevábamos 14 km cuando llegamos a lo más alto, y es que el tener que ir empujando la bici por el barro sin descanso, se notaba.



Las nubes bajas casi no dejaban ver la enorme cantera de la Hoya Hermosa que teníamos a nuestros pies y a la que nos llevaba la bajada, por cierto. Ojito con los frenos que andaban algo húmedos y nos metíamos en una sendita, blanda, que serpenteaba hacia el camino de la Losa con algún paso por piedra un poco más técnico.
En la misma cantera nos tomaron la matrícula y el haber ido 6 juntos, esperándonos, tuvo el premio posterior de ganar los 20 almuerzos, ¡ole!



Nos quedamos en el avituallamiento. No porque quisiésemos hacerlo, que también (esos sandwiches de Nocilla bien lo valían), sino porque era imposible hacer girar la rueda al empezar a darle la vuelta a la cantera. Se hundía la rueda en esa plastilina marrón o arenas movedizas o como queráis llamarlo; pero es que si te bajabas a empujar la bici, te quedabas tú clavado por encima del tobillo.
Menuda odisea. Lo que sufrió la cadena en esos metros hasta que salimos del lodazal. Unos buenos meneos a la bici para desprender todo lo que se pudiera y a subir hasta el corral de Algarra, por un camino bastante llevadero para lo que habíamos hecho hasta ahora.




Parecía que ya se acababa la cosa pero la vida te da sorpresas. En el cruce, un voluntario son señalaba el camino a seguir (vereda de Losa a higueruelas) y añadía: 'os queda poco para la sendita ya'. No hay que ser muy listo para saber que nos quedaba algo todavía. Y ese algo era, ni más ni menos, una aproximación de 60 metros (15.5% de media) a una pared (135 m al 19% de media) levantada con roca suelta y resbaladiza por la que había que trepar... es que ni siquiera se veía el camino que pudieran haber dejado hecho los que pasaron antes por allí.



Contentos por haber escalado ese muro y con el aliento recuperado, iniciamos el descenso por una senda que, pese a lo mojado del terreno, se dejaba querer a medida que la recorrías, pero cuando estabas confiado, llegaba la parte de la roca embarrada... tantos voluntarios por allí no era buena señal jajaja. Pero pasados estos y salvo un par de escalones, no había más que seguir dejándose caer en dirección a la Hoya del Puerco.




De nuevo a una pista. De nuevo subida... esta vez con lluvia que no bastaba para quitarnos el barro, desde luego. Se nos terminó el camino de la Armajuela y con él la subida tendida al cerro de Roger, de modo que la organización enlazó con el camino de la Mina con una breve senda que tenía cuatro horquillas para nota.
Tras de la Mmna de Heliodoro aquello se transformó en senda a veces llámalo reguero, con sus escalones donde te podías dejar la caja del pedalier, y ya en la parte final una especie de parque acuático con barro bastante líquido que dejaba una bonita capa arcillosa marrón clarito en la bici, piernas y todo lo que se pusiese delante.



Otra vez las ruedas hundidas en el fango para salir de la cantera y de cabeza a la rambla de Tarragón. Casi literalmente porque la bajada era peliaguda. Rambla, sí. Vamos a seguir el camino que hace el agua cuando llueve, literalmente. A veces bajabas por el caminito, a veces rodabas sobre un reguero de agua chocolateada, zizagueando, con sus toboganes que hacían volver a sentarte en el sillín.



Y casi en paralelo al canal principal del embalse de Benagéber recorrimos los últimos metros antes de volver a entrar en Losa para cumplir con el trámite de la retirada del dorsal. Qué poquita gente había en la zona de meta. Estaba todo el mundo metido en el bajo donde se entregaron los premio, buscando el calor humano y los caquis que, ya cortados, nos servían sin descanso.



Pero aquí es donde se nota lo que queremos a este deporte, porque antes de ponernos a comer, fuimos corriendo a limpiar las bicis en la gasolinera (una primera vez, porque los días siguientes volvieron a pasar por la manguera) y después ya, a vaciar los platos y contar los detallitos de la jornada.



Ojo que no fue inmediato, porque teníamos primero que aplaudir a Joseph, que por primera vez, conseguía meterse en el Top3 de su categoría en una marcha de Serranía y ese trofeo, seguro, le sabía mejor que los bocadillos, chuches, gominolas o gelatinas.
Había que aplaudir... y luego ya, pues a meter algo de sustancia en el cuerpo.
Aunque nos volvieron a interrumpir (ya ves tú) para recoger el premio al equipo que llegó con más participantes juntos antes del segundo avituallamiento. ¡¡La estrategia nos funcionó a las mil maravillas!!



Con respecto a las clasificaciones, así quedamos:


Termina la edición 2018 del CSBTT. Gracias a todas las personas que han puesto su granito de arena para que pudiésemos disfrutar de estas 9 pruebas... y en particular a mi Club por haberme acompañado estos kilómetros y a nuestros patrocinadores DoyoubikePACOM Systems, Talleres Gonzalo, Prosolutions y Edetania Personal Bankers, por haber estado siempre ahí.

Hasta el año que viene, Serranía.


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Si quieres ver las fotos de la prueba, las tienes en este álbum de GoogleFotos: enlace.
Y también hay un vídeo de Gerard:



Aquí puedes descargar el track de la marcha.



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Crónica de Paco Pérez.