Hola chicos. Muy contento de haber terminado el Tour del Juguete. Siempre la quería hacer por poder subir dos puertos de 1ª de la Vuelta a España, como son la Carrasqueta y Tudons (sierra de Aitana). Para mí un sueño. Lo peor, como siempre, las caídas. Mucha gente queriendo coger posición, etc. pero salvadas milagrosamente, el agua que nos ha caído encima jajaja y una caída muy fea, de esas de las que no dejas de pensar en si vale la pena. Pero así son las marchas. Poder completarla y hacer un buen tiempo nos llama mucho. Puertos de montaña muy largos: 17 km Tudons, 11 la Carrasqueta, los demás de 5km... En fín a ver si poco a poco nos animamos más a este tipo de marchas. Sería más interesante llenar las marchas con las súper marea verde del Team Doyoubike-PACOM.
********* Si quieres ver las fotos de la jornada, las tienes en la galería.
Una manita quedaron este fin de semana para dar pedales por la Calderona y disfrutar de lo lindo con esos paisajes y caminos. ¿Poca gente? Bueno, es que el resto andaba repartido por diferentes marchas, pruebas, rutas... pero os aseguramos que el ambiente es el mismo vayan 5 ó 15.
Y si va Gerard, ¡vídeo asegurado!
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La Copa BTT se desarrolla en un entorno espectacular,recorriendo pueblos con mucho encanto como Alcalá del Júcar.
La Copa consta de dos etapas maraton; el Team Doyoubike-PACOM en esta ocasión con Jorge Perpiñán, Eduardo Díaz y Pablo Esteban, estuvo presente en la segunda etapa:
Alcalá del Júcar - Valdeganga con una distancia de 73 km y unos 1400 m de desnivel positivo.
El domingo a las 9:00 se inicio la salida desde Alcalá del Júcar con gran ambiente y mucha participación. Nada mas salir subimos un puerto de montaña por carretera de unos 5 km aproximadamente, en el que intentamos apretar para colocarnos bien en la primera senda de bajada que nos llevaba otra vez al pueblo, la senda de Casas del Cerro con forma de Z y en la que se formó un gran tapón, ya que en uno de los giros había mucho barro y era peligroso.
Una vez en el pueblo nos quedaba la subida hacia el castillo por escaleras, rampas, calles y giros estrechos donde nos encontramos con la familia Doyoubike animándonos. Una vez coronamos, continuamos por la senda del Agujero que nos llevaba a las eras. A partir de aquí caminos rotos y pedregosos pero se podía rodar rápido hasta una senda que nos llevaba a Abengibre, en esta senda sufrí una caída justo donde estaba la ambulancia. Me atendieron y pude continuar.
De ahí enlazamos con algunas pistas rápidas que me animaron hasta Jorquera (km 26) y desde aquí paralelos al río Júcar casi todo sendas hasta la Rivera de Cuba (km 35).
En uno de los pueblos anteriores en una bajada técnica de piedras al bajar escuche mi nombre pero no vi quien me llamaba. Era el maltrecho Pablo que se le había salido el hombro del sitio en la bajada de piedras. Le tocó retirarse. Los servicios médicos y la organización de 10 con él.
Seguimos hacia la subida al Sabinar. Sendas por la vega del Júcar donde sufrí otra caída porque era muy estrecha y con mucha vegetación y pise unas hierbas, pero no había suelo y me caí hacia el río, pero enseguida me ayudaron otros corredores a salir. Mucho compañerismo durante la prueba.
Los últimos 30 km todo sendas muy rompepiernas donde nos encontramos un tramo cronometrado. Ahí apreté, pero la rueda trasera me perdía aire e iba bajo de presión; aun así pude rodar rápido y adelantar y me motivé.
Luego vino una pista de ascenso al llegar arriba me ayudaron y puse aire. Vinieron más sendas y ya una pista llana que nos llevó a la última subida, la cuesta la Bola, que nos adentraba en Valdeganga y la meta.
Nada mas llegar a meta me encontré a Pablo con el brazo en cabestrillo. Nos contamos la batalla. Me curaron los rascones, una foto con Xavi Borras ganador de la Copa BTT y enseguida llegó Jorge con buenas sensaciones.
Una prueba dura, bonita con muchas sendas, paisajes espectaculares y una fantástica organización.
Tiempos:
Jorge Perpiñán 4:45 pos 310 cat41 med15,36
Eduardo Díaz 4:30 pos 273 cat34 med16,22
Pablo Esteban: retirado; seguro que hubiese quedado muy bien.
Ánimo a Pablo que este año está muy fuerte y con unos magníficos resultados. Seguro que se recupera pronto y sigue dando guerra. ***************************** Más fotos de la jornada en la galería. ***************************** Crónica de Edu Díaz
Se terminaron las marchas más o menos cercanas a Valencia y, para ser sincero, me apetecía salir en la bici de forma que todo fuese un poco más despacio, conversar mientras se da pedales, cambiar los avituallamientos por un bar para almorzar... Una docena nos juntamos este pasado domingo pedaleando por la Vía Verde Xurra: José Manuel, Luis, Martín, Gerard y su nueva Trek, Salobre, Miguel Salido, Rafa, Javi y yo, con tres nuevas incorporaciones, Eusebio, Paco Caballer y Walter.
La jornada preveía subir al Xocainet por Santo Espíritu, así que llegamos a la base del Coll de la Calderona con las piernas en temperatura de trabajo gracias al falso llano del camino de la Lloma... y si no, problema, porque empezaba la rampa hormigonada del camino de Sant Esperit y 2 km por delante al 4% de media.
Reagrupamiento de rigor en lo alto y a afrontar la primera bajada para acabar en Gilet por la CV-3280, con opción de asfalto (por el convento) o una corta pero agradecida senda (ojo con ese pino que aparece tras una curva a derechas). Senda, of course. Cada cual a su ritmo y siempre despacito y con buena letra, como dice mi madre. Lo importante era llegar a Gilet para avituallarnos.
Desde las afueras del pueblo tocó volver a subir por donde habíamos venido y desviarnos por el barranco del Ermitans que, para quien ha ido por allí alguna vez, ya sabe que toca tirar de desarrollo para superar esos 3.6 km al 7% de media (rampas del 20%). Por suerte a medida que se va subiendo hay algunos momentos en los que el hormigón da un respiro y el camino se hace más amable... al menos lo necesario para volver a coger aire.
30 segundos en el refugio y a por la última parte, con mucha pendiente que superar hasta llegar a la Vereda de la Murta. Esta vez ya no contamos con una superficie más o menos lisa. Las piedras y raíces afloran, así que te tienes que exigir un punto extra... pero lo compensa cuando llegar a la parte alta y puedes disfrutar de unas espectaculares vistas.
¿Qué nos queda ahora? Pues disfrutar del tramo de bajada que es largo y plantea diferentes tipos de terreno: pista y camino con piedra suelta mientras se bordea el Morró y, una vez nos desviamos a la derecha para ir hacia la base del Xocainet, una larga senda que tiene en su primera parte, un tramo con mucha vegetación, de curvas suaves y luego se torna más árida y con más piedras. Nada que no nos impidiera llegar a la Casa del Dragón.
Quedaba zona de bajada todavía, más senda. Esta vez más técnica, pedregosa, con algún que otro escalón a tener en cuenta antes de tocar el asfalto de camino a Gilet. Volveriamos a parar (no en bar) para rellenar botellines en la fuente de la plaza de la Virgen de la Estrella y tirar hacia el camino de Lliria.
Más tarde vendría de nuevo la Vía Verde Xurra. Todos bien agrupados rodando hacia casa, comentando el día, etc. y, si darnos cuenta, fuimos 'neutralizados' por José y Mauro que venían de pasar la mañana con las de carretera por la Frontera y alrededores. Estos también llevaban lo suyo ya.
Resumiendo. Una mañana tranquila de bicicleta de las que hacen falta de tanto en tanto, con buena compañía... donde dar pedales es importante para mover la bici, pero más para despejar la cabeza después de una semana de trabajo. Y, claro, gracias a nuestros patrocinadores Doyoubike, PACOM Systems, Talleres Gonzalo,ProsolutionsyEdetania Personal Bankers.
Nos vemos en la siguiente. ************************** Si quieres ver todas las fotos de la salida, las tienes en la galería. Y esto son los vídeos-resumen de la ruta. tres cámaras, tres perspectivas: 'Salobre'
Paco Pérez
Gerard Llario,
Si quieres descargarte el track de esta ruta, este es en enlace.
No sé cómo llegó a mi el enlace de la primera película oficial del Soplao, pero me impresionó. Llevaba muy poco tiempo en la bici, era el año 2014, y pensé que sería increíble poder participar en algo así...y aquí estoy, jueves 18 de mayo a las 17 horas con el coche cargado, los niños ‘empaquetados’ con los abuelos y mi mujer de copiloto, rumbo a Cabezón de la Sal. Han sido meses de preparación, no todo lo intensa que hubiera sido necesario, pero aún así, me encuentro como nunca y mi único objetivo es disfrutar de la experiencia.
Hacemos noche en Zaragoza y el viernes por la tarde llegamos a Cabezón de la Sal. El ambiente en el pueblo es impresionante. El total de participantes entre todas las disciplinas (casi 10.000) supera el número de habitantes del pueblo. Docenas de voluntarios, el parque lleno de carpas, bikers, andarines, ultras...un festival.
Tras recoger el dorsal y pasear por la zona decido volver al hotel y salir media horita a activar por la carretera que recorre el valle de Cabuérniga. Ducha, cena ligera, comprobar por enésima vez la ropa y la mochila y a dormir. Es extraño, pero no estoy nervioso…
5:15 de la mañana y ya estamos en pie. Hay que desayunar bien y con tiempo. Uf, está muy nublado y en el foro los madrugadores dicen que llueve en Cabezón…por algo le llaman “el orinal de Cantabria”. No estaba previsto, pero voy preparado para casi todo.
Cargamos el coche y a las 7:15 aparcamos. Unos 4.500 bikers y más de 2.500 andarines de la ruta a pie se agolpan por la calle principal del pueblo y las adyacentes. La lluvia es fina, pero obliga a ponerse el chubasquero. Hace fresco y la espera tensa los nervios. Finalmente, a las 8 suena ‘Thunderstruck’ de AC/DC y se da la salida.
Salimos de Cabezón por la carretera en dirección sur para coger el desvío a San Vicente del Monte. Se rueda muy ligero por la carretera, pero pronto se forma un tapón en las primeras rampas de San Cibrián, en el kilómetro 3. Medio puerto lo hacemos empujando la bici, pero el ambiente es muy bueno y vamos hablando unos con otros y pronto podemos subir a la bici y coronar a pedal. Enseguida el puerto de San Vicente del Monte, que podemos hacer subidos, y después el Alto de Carrancias, en el km. 19.
Hasta ahora estas tres tachuelas apenas han supuesto dificultad, al margen de alguna rampa dura, pero en el kilómetro 24 nos espera la subida a La Cocina, uno de los puertos famosos del Soplao. La subida es corta, con hormigón rayado y asfalto, con una pendiente media del 12% y un par de rampas muy duras. Conviene regular y no tratar de seguir ruedas más rápidas, esto es muy largo y luego se puede pagar.
Nada más coronar, tras un falso llano se inicia la subida a las Cuevas del Soplao por un tramo de carretera de unos 4 kilómetros. El desnivel no es exigente y la subida se puede hacer a buen ritmo. Las vistas son espectaculares, hacia el norte se puede ver San Vicente de la Barquera y el Cantábrico entre montañas cubiertas de vegetación. Al coronar nos espera el primer avituallamiento, abarrotado por bikers reponiendo fuerzas. Estamos en el kilómetro 30 y ya acumulamos 1.200 metros de desnivel.
Tras una parada rápida iniciamos la bajada hacia el pueblo de Celis. Posiblemente es la bajada más complicada del día, ya que se trata de una pista bastante rota en la que prácticamente hay una única trazada buena. Son 4 kilómetros de bajada que no permite descanso y que nos deja en el pueblo de Celis, donde hay mucho público animando.
Seguimos durante 10 kilómetros de falso llano por la carretera que une Celis con Carmona, donde tomamos un desvío hacia el diminuto pueblo de San Pedro, donde la organización ha metido como novedad un tramo de subida corto (320 metros) pero con rampas del 25%. Al final, el tramo nuevo enlaza con la famosa subida de Monte Aa, de casi 3 kilómetros con un 10% de media y varias rampas del 20%. La bajada de Monte Aa es rápida y muy limpia, aunque no exenta de riesgo. A estas alturas ya he visto varios compañeros siendo atendidos por médicos, así que no se puede bajar la guardia.
Llegados al avituallamiento de Ucieda hemos superado el primer tercio de la prueba. Los números son serios, ya llevo 61 kilómetros y casi 2.000 de desnivel. Pero el ánimo está alto y las piernas van respondiendo, a pesar de que los 6 puertos que llevamos tenían algunas rampas muy duras. Tan sólo me molestan los riñones, pero estiro un poco y tras comer algo y reponer bidones, continúo llaneando camino de uno de los gigantes de la jornada.
La subida a El Moral se inicia por una pista que discurre por un frondoso bosque. Junto a la pista está el sendero por el que también empiezan a ascender los participantes en la ruta a pie (50km con 2200+). Es una de las subidas más largas del día, casi 12 kilómetros al 6,3% de media, con varias rampas muy largas por encima del 9%. Es cosa de tomarlo con calma, coger un ritmo fácil de mantener y disfrutar del paisaje. A estas alturas de la carrera llevo 6 horas encima de la bici y los riñones ya empiezan a ser un problema.
La subida al Moral me lleva 1h40’, pero corono sin sufrir en exceso. Arriba el viento te deja helado y apenas paro un par de minutos a rellenar bidones. La bajada es espectacular, por una pista en buen estado que permite ir muy rápido. Son 10 kilómetros en los que no te puedes relajar, hay muchas curvas cerradas con grava suelta que provocan varias caídas.
La bajada acaba en la carretera que va hacia Bárcena Mayor y que va picando hacia arriba. En el avituallamiento de Bárcena ya llevamos 91 kilómetros y 2.800+. Trato de estirar, pero el dolor de riñones ya empieza a ser muy intenso y aún quedan 73 kilómetros con 2.000+, con la subida a Cruz de Fuentes a continuación, la más larga con 14,5 Km. De piernas voy bien, pero ya son 8 horas encima de la bici y quedan no menos de 5, así que decido volver por la carretera a Cabezón y completar el recorrido ‘Bronce’, más vale llegar entero que penar durante horas sin garantía de finalizar.
La entrada a Cabezón es espectacular. El público en las vallas aplaude y grita a los bikers, andarines y ultras que entramos en el pueblo. Cruzo la meta tras 9h17’, con 120 kilómetros y 2.901 metros de desnivel acumulado. Entero y muy satisfecho, tanto por cómo me he encontrado durante la prueba como por el trabajo de los meses anteriores. Analizando a posteriori creo que es probable que la hubiera acabado, pero quizá no la habría disfrutado como lo he hecho.
Una cosa tengo clara, en cuanto se abran las inscripciones me apuntaré. La experiencia ha sido única y hay que repetirla…y acabarlo.
¡Nos vemos en el Infierno Cántabro el próximo año!
El Circuito Serranía BTT llegó al parón de verano y lo hizo con, quizás, la marcha más esperada de todo el calendario de pruebas: la de Higueruelas.
No es de extrañar pensarlo; los 540 participantes inscritos así lo confirman y es que no mucha gente quería perderse el XX aniversario de esta prueba, que está muy bien valorada por las sendas que plantea el recorrido.
Un nuevo madrugón para acudir a la carpa del Team Doyoubike-PACOM que, otra vez, estaba hasta los topes. Hasta 18 nos juntamos allí para correr: Pablo, Arturo, Ramón, Xeni, Nico, Alberto, Edu, Joseph, Rafa, Nico, Luis, José, Perpiñán, Rober, Toni, Carlos, Julio y yo... más aparte el grupo de animación. ¡Qué grandes!
Emotivo minuto de riguroso silencio antes de dar la salida y, luego, cada cual a luchar consigo mismo durante las próximas horas... bueno, con uno mismo y con los que tienes al lado, al menos el primer kilómetro, que ya se sabe que hay una dura batalla por ir ganando posiciones. Y allá que nos soltaron a más de 500 Quijotes cabalgando desbocados para enfrentarse a los molinos de viento del Collado del Alto, en el punto más alto de la jornada (1091 m) y a los que se llegaba tras un largo periodo de ascensión por la pista a la Pobleta (6,5 km al 6,5% media)
Xeni con las zapatillas prestadas de dos números menos de Rober. Él sí que apretó.
Como decía Alberto ya en la meta, mejor quitarse algo así al principio y así ya no te tienes que preocupar. Razón tenía. El grupo ya bastante estirado pasó por el primer avituallamiento líquido y nos dejamos caer por el rápido descenso, al que no había que perderle el respeto por lo suelto del terreno en la pista del Corral de los Clérigos.
Era obvio que el descenso tendría que acabar en algún momento... y así fue. Cuando se nos metió por el camino de la Canaleta, más típico de marcha, empezó un kilómetro que exigía un puntito más con respecto a la anterior subida (1 km al 8% de media) y que terminaba con una pancarta dándonos la bienvenida a la primera senda rápida del día, bajando el cerro de los Muertos hasta la base de la Peñarroya.
Allí enlazaríamos con la rambla de Peñarroya que, tras el paso por la cantera y siempre en descenso, acabaría por meternos en las calles de Higueruelas, completando el primero de los tres bucles que tenían como elemento común, el propio pueblo. Esta vez saldríamos por el Sur, cruzando el barranco de las Mezquitillas y metiéndonos por la zona marcada como El Pinar.
No era un bucle especialmente largo (5,5 km aproximadamente), pero en el que sí estaba todo bastante concentrado, con cuatro subidas y tres bajadas. En la primera de ellas (700 m al 8% de media) me cazaron Perpiñán y Sevi fueron ellos quienes me guiaron por la primera senda de bajada y marcaron el ritmo subiendo el segundo repecho (500 m al 7,5% de media).
En la senda que siguió nos topamos con dos participantes que habían hecho un recto y volvían, por su pie, de entre los arbustos. Mucho ojo a la hora de encontrar tus límites... Negociando unas horquillas realmente polvorientas acabamos en una pista ascendente (450 m al 9% de media), de camino al segundo avituallamiento. Parada rápida para cargar unas chuches y a seguir por un entretenido single track entre pinos antes de remontar el barranco de la Molina (1 km al 5% de media) y entrar de nuevo en Higueruelas.
Fin del segundo bucle e inicio del tercero en las calles asfaltadas, recibiendo el apoyo y aplausos de la comitiva Doyoubike. ¿Próximo objetivo? Llegar al Collado del Navajo. Pero entre medias de la subida más o menos constante y para romper la monotonía, nos colocaron un kilómetro de senda (no siempre descendente) con algún tramo acotado por una barandilla, que acababa cerca del tercer avituallamiento en la Casa de la Tecla.
Fue en esta parte cuando nos cruzamos con Joseph que volvía andando con otros dos más, debido a un reventón. Una pena... y una pena también haberme parado a por más chuches porque Perpiñán y Sevi se me fueron y no fui capaz de alcanzarles. ¡Cómo van estos también! El caso, que tras rodear las ruinas de la Hoya de Antaño, empezaba la ascensión como tal. Dos peldaños de 830 m y 450 m sobre el 7,3% de media que te eran recompensados con el descenso por la senda de la Discordia, cerca del Puntal de las Tres Cruces.
Otro kilómetro de senda que no presentaba mayor dificultad que la de disfrutarla: Fácil, abierta, con algún que otro escalón pero ideal para dejar correr la bici... Bueno, la bici o lo que cada cual escogiera. Arturo decidió que era el momento de soltar el bidón aunque luego se arrepintió al ver que no le seguía... Eso de ir a contracorriente jajajaja tienes espíritu de salmón.
Subir por la Solana de Mataja era el próximo reto, no porque fuese dura (salvo en algún repecho corto), sino porque los kilómetros empezaban a hacerse notar y esos 2,5 km podían empezar a atragantarse... a seguir dando pedales sin parar porque, como ponía en los carteles de la organización, ya habíamos pasado el km 30 y tampoco quedaba tanto como para 'dejarse llevar'.
Paso por el último avituallamiento y a devorar la senda de la Umbría Tecla (por el barranco de Barcelón). Lo mejor es que, al acabarla, todavía quedaba bajada por delante; se enlazaría con la senda de la Acampada (desvío del camino de Chelva) antes de pedalear por última vez en las calles de Higueruelas.
Una vez cruzado el arco, había que seguir el ritual de dejar la bici, ir a comer algo y empezar a compartir las batallitas y sensaciones con el resto de la familia... vamos, hacer tiempo hasta que fuésemos a recoger el premio por haber sido la tercera escuadra con mayor representación.