viernes, 6 de octubre de 2017

Toparse con la realidad en Sot de Chera


Perder la rutina de acudir a las marchas por el parón de verano, se nota. Se nota porque el comentario más escuchado una vez se pasaba el arco de meta era el de: 'Más dura de lo que esperaba'. Seguro que esos 1370 m de acumulado en 39 km tuvieron que ver al igual que las pedregosas y reviradas sendas... todo suma, pero lo bueno es que ha vuelto el Circuito Serranía BTT y el dolor de piernas para la tarde de los domingos está asegurado.



Para Sot de Chera nos fuimos Arturo, Joseph, Rado, Nico, Rafa Abril, Alberto, Perpiñán, José Sevillano, David (welcome back!), Edu, Carlos y yo (con Tere y M.ª José de apoyo emocional).
Y ya que hay que retomar lo de las marchas, ¿por qué no hacerlo a las bravas? Siempre suele haber algo, un poquito aunque sea, de llaneo una vez dan la salida, pero esta vez lo llevaron a la mínima expresión... ni medio kilómetro y a escalar las calles del pueblo en dirección al camino de Cubillas.



Casi 9 km de subida con un solo descansillo, 'suficiente' para oxigenar las piernas tras este primer sprint (3 km al 6% de media) y encarar los 5 km siguientes (5,5% de media) con el objetivo de alcanzar la cota más alta de la marcha: 745 m.
Cada cual dando pedales a su ritmo y para arriba. No hay otra. Primero por la pista ancha y luego por el camino del Plano, remontando la rambla de Cubillas, que se notaba bastante menos transitado y nos iba a llevar al primer descenso del día.



Qué rápido pasan los kilómetros cuando desciendes. En esta parte, la cercana al puntal de los Vagos, fue donde Arturo tuvo la mala suerte de cortar el neumático (abandonó) y se quedó a las puertas de la primera senda del día, la de Campanilla.
Una senda muy polvorienta a tramos, con piedra y escalones que no daba pie a relajarse lo más mínimo.

 

La vuelta al camino de Cubillas, pero sin tener que subirlo otra vez, marcaba el final del primer bucle del recorrido. Volvimos un poco hacia atrás, cruzando el barranco de las Viñas y tras una pequeña ascensión, ya teníamos nuestra rueda delantera apuntando a la senda del Fetge: unos 700 m de single track que alternaba tramos de piedra con otros más rápidos, de esos de mover la bici de izquierda a derecha entre pinos.


 

Y a partir de aquí se nos presentaban por delante 12 kilómetros con un perfil claro de dientes de sierra, 5 para ser exactos, pero cuya tendencia era claramente la de ir hacia arriba, de modo que habría que aprovechar o paladear, los escasos momentos de bajada.
El primero (450 m al 8,5% de media) y el segundo (950 m al 7% de media) de estos dientes se encontraban fuera de frontera del Parque Natural de Chera - Sot de Chera, por Cullibres y con unas privilegiadas vistas del embalse de Loriguilla.



Con el tercero (1 km al 8% de media) volvimos al Parque Natural, remontando el barranco de la Cañada del Conde, aunque abandonaríamos la zona protegida de nuevo al rodear La Muela. Quizás este cuarto 'diente' fuese más complicado que los anteriores por ser un tramo realmente rompepiernas, con sus 2,7 km de perfil variable, mención especial para esa parte de 650 m al 9,5% de media.



Pero como se suele decir... lo mejor para el final. El barranco de la Fuente de las Borregas. Último diente de la sierra de casi 3 km al 5% de media, pero que empezaba con esos 1300 metros al 7% constante. Levantar la vista y ver maillots moverse despacio entre los pinos, por donde parecía no haber camino... quin patiment!
Así dejamos atrás El Plano y llegó el más que merecido (y deseado) descenso, a la altura del barranco de las Viñas, con la senda de la Cuesta Larga.
En ese momento miras el GPS y ves que has hecho 25 km con 1000 de desnivel, coincidiendo con que la senda deja de ir hacia abajo y piensas: 'Por favor, que la cuesta larga no sea hacia arriba'.


 

Es sólo un 'momento' (400 m al 8,5% de media) comparado con los 3 km de senda que vienen a continuación. Se podría pensar que es tiempo de medio-relajarse, recuperar, etc. pero nada más lejos de la realidad.
El dolor de brazos al llegar abajo sólo es comparable al sufrido en las piernas para llegar al principio de esta parte. Dura.
Polvo, piedra suelta, escalones de todo tipo, roca desnuda, toboganes... de todo. Podías encontrar de todo.


 

Puede que el punto caliente estuviese en esa horquilla a izquierdas sobre una losa de piedra (gracias Edu por ponerme sobre aviso) que te hacía pensar por un segundo en qué tenía menos posibilidades de perder agarre: pasar con la bici y confiar en el neumático o pasar andando y confiar en tus calas.



Sea como sea, al llegar abajo, me di cuenta de que no sólo el verano había pasado factura al fondo físico... la confianza y la técnica, también necesitarán algo de ayuda.
El caso es que el segundo bucle se acabó y tras bajar (literalmente) unas escaleras, nos dirigieron hacia el pueblo por la margen izquierda del río de Sot. Tratamiento de lodos curativos y un poquito de agua para afrontar una rampa hormigonada que te hacía entrar en calor otra vez, avituallamiento y...



Y de repente sabías dónde estaba el desnivel que te faltaba por cumplir. Básicamente en esos 1300 m (10% de media) por el asfalto del camino de Pera, que eran necesarios cubrir para enlazar con el camino de tierra que, después de algún otro toque de atención en forma de rampón, acabaría por convertirse en la última senda del día.



De nuevo una zona que se las traía, en especial esas 6 curvas de 180º consecutivas, donde había para elegir en el menú: trazada con polvo, escalón de roca desnuda o piedra suelta con posible visita al barranco.
Complicaciones de nuevo para afrontarla, pero al final todos llegamos a la orilla derecha del río pedaleando en contra del sentido del agua, para acabar superando los últimos obstáculos en forma de pasarelas y tablones y cruzar el arco de meta.




Así quedamos:
Joseph: 34º general y 14º M30 (2:04:54)
Alberto Peyró: 39º general y 8º Promesa (2:05:57)
Rado: 76º general y 27º M30 (2:14:36)
Nico: 77º general y 17º Élite (2:15:41)
Rafa: 119º general y 42º M30 (2:29:14)
Edu: 192º general y 48º M40 (2:46:38)
José: 253º general y 89º M30 (3:01:59)
Jorge Perpiñán: 254º general y 71º M40 (3:02:00)
Paco: 270º general y 74º M40 (3:09:41)
Carlos: 301º general y 80º M40 (3:26:20)
David: 308º general y 82º M40 (3:33:32)
Arturo: Retirado

En definitiva una mañana de reencuentro y muy buen ambiente que se repetirá, seguro, en la próxima marcha del circuito.
Claro, y no puedo terminar sin agradecer, como siempre, a nuestros patrocinadores DoyoubikePACOM Systems, Talleres Gonzalo, Prosolutions y Edetania Personal Bankers, por todo el apoyo que nos dan.

Hasta la próxima.

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Si quieres ver las fotos de la prueba, las tienes en la galería.
En este vídeo Tienes la senda Campanilla al completo, con David como protagonista:

Aquí puedes descargar el track de la marcha.




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Crónica de Paco Pérez.

lunes, 2 de octubre de 2017

La Batalla del Inframundo (L'Ainsa)




Guerreros de todas las comarcas fueron llamados a combatir en la batalla de las batallas: La Batalla del Inframundo. Caballeros , mercenarios , princesas y todo tipo de gentes acudieron a defender a los habitantes del Sobrarbe del temido enemigo "Olvido", un enemigo implacable capaz de enterrar pueblos enteros en la soledad hasta convertirlos en fantasmas. 


Con las primeras luces del alba los riders tomaron sus monturas y dispuestos a dejarse la piel y el alma comenzaron a cabalgar por las tierras de la comarca en una despiadada batalla donde kilómetro a kilómetro fueron ganando terreno a las hordas del enemigo. Un enemigo que causó muchas bajas entre los nuestros pero que no pudo con el tesón, la valentía y la fortaleza de guerreros llamados a compartir la gloria de la victoria en la batalla de las batallas: La Batalla del Inframundo. 

Muchas gracias por haber organizado este evento que ha sido toda una aventura y una gran satisfacción.


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El resto de fotos de la jornada, las tienes en la galería.

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Crónica de Ibán Gómez

viernes, 22 de septiembre de 2017

Titán de la Mancha 2017: Cuando nos enfrentamos a los Gigantes…y vencimos


Entre todas las marchas que uno va viendo en el calendario, ésta enseguida me llamó la atención. Sonaba a Monegros, pero en la Mancha, mi segunda patria…tenía que ir.

Como casi siempre, uno no se queda sólo en sus locuras. No me costó casi nada encontrar tres Quijotes más para completar una buena representación del Club Doyoubike-PACOM: Miguel, Edu y Xeni se me unirían para pedalear por tierras manchegas.

El viernes el ambiente en Alcázar de San Juan era ya muy bueno. En la plaza de España, corazón de la localidad, ya estaban instaladas las carpas de diferentes sponsors y se entregaban los dorsales. Por la noche disfrutamos de una buena cena en la misma plaza, que ya era un hervidero de bikers y acompañantes.

Nos acostamos pronto, nuestro Quijote más Quijote, Xeni Navarro, se iba a enfrentar al mayor de los Gigantes, la ultramaratón de 200km con 3000+.

Aún era noche cerrada, las 6:30, cuando Xeni iniciaba su particular batalla. Abrigado y equipado con foco y baterías, se adentraba en los campos manchegos para enfrentarse a un recorrido muy duro. La obligatoriedad del uso de GPS daba una idea del punto de autosuficiencia que requería la prueba. No esperábamos verlo de nuevo antes de 12 horas….
Nuestros Quijotes Eduardo Díaz, César lopez, Miguel y Xeni Navarro en la meta

Un par de horas más tarde, los otros tres Quijotes esperábamos en la salida. La mañana estaba fresca, unos 13 grados, y no sobraban ni los manguitos ni el chaleco. Tras guardar un minuto de silencio en recuerdo a los compañeros fallecidos en accidentes, se dio la salida a las 8:30. Los primeros 6 km neutralizados, de forma que los más de 800 bikers pudimos salir de Alcázar y adentrarnos en los viñedos sin tapones ni aglomeraciones. A estas alturas, Edu ya estaba en el grupo de cabeza y Miguel y yo, inscritos en la modalidad por parejas, rodábamos juntos a buen ritmo.
El Titán de la Mancha Xeni Navarro en plena subida a los molinos

Los primeros 25 kilómetros discurren rápidos por pista agrícola, en buen estado y sin desnivel. Pero al llegar a la localidad de Herencia nos espera la primera dificultad del día, la subida a los molinos. Afortunadamente en agosto habíamos hecho una previa y conocíamos bien la subida. Sin ser excesivamente dura, obliga a apretar los dientes.

Tras una bajada algo técnica, el primer avituallamiento en el km 30 y dejamos atrás Herencia para dirigirnos hacia Puerto Lápice. El terreno pica ligeramente hacia arriba y la pista tiene mucho polvo que hace que cueste avanzar. Pronto divisamos los molinos de Puerto Lápice…ya sabemos que si hay molinos, hay subidas.
César López en acción. Casper jugaba en casa y eso se notaba...

La subida a los molinos se inicia por un tramo de asfalto del que pronto nos desvían a una estrecha senda que va rodeando el cerro y que nos deja en el camino que sube directamente al molino. Aquí el terreno se va estropeando a medida que ascendemos, es la zona más complicada de la marcha y algunos echan pie a tierra.

La bajada discurre por una senda sin demasiadas complicaciones, pero un tapón nos separa a Miguel y a mi, que hasta entonces rodábamos juntos. Nos volveríamos a agrupar en el km 90, teníamos que entrar juntos ya que estábamos inscritos en la modalidad por parejas.

Tras la senda de bajada iniciamos un largo tramo de subida tendida con un terreno con arena y piedras que dificultaban mucho el rodar. Así llegamos al punto más elevado de la marcha y más alejado de Alcázar, iniciando una rápida bajada por una pista que discurría por un frondoso bosque de pinos, acabando de nuevo en Puerto Lápice.

César en pleno paisaje manchego

A partir de aquí, terreno con piedras y sube-bajas que castigaba mucho, ya con más de 70 kilómetros en las piernas. Un tramo de senda, más pista y de nuevo en Herencia para volver a subir al cerro de los molinos y parar en el avituallamiento. Aquí me esperaba Miguel y ya juntos iniciamos la bajada por una divertida senda que discurría alrededor del cerro.

Ya sólo nos quedaban 25 km, pero se hacían pesados. Viento en contra y terreno que agarra las ruedas e impide rodar con facilidad. A lo lejos ya se ven los molinos de Alcázar, última dificultad montañosa del día. Pero antes aún tendremos que vadear el seco cauce del Gigüela, donde nos libramos de caer de espaldas por los pelos y gracias a la advertencia de un voluntario.

Por fin, nos enfrentamos a nuestra última y titánica batalla…cuatro desaforados gigantes con brazos de casi dos leguas.

“-–Non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete.”
Miguel y César pasando por el arco de meta

Afortunadamente, a pesar de que las fuerzas ya iban un poco justas, conseguimos coronar en mejores condiciones que Don Quijote y ya sólo son restó dejarnos caer hasta Alcázar de San Juan, donde entramos juntos tras 6h10’, cubiertos de polvo, pero con la sensación de haber conseguido vencer en una bonita batalla.

Medalla al cuello, recibimiento de la familia y de un Edu que consiguió un fantástico resultado (16 máster 40 y 73 de la general), rodando durante gran parte de la prueba con el grupo de cabeza.

Pero nos faltaba a nuestro Caballero de la Triste Figura. Estábamos refrescándonos y haciendo tiempo hasta las 12 horas que estimábamos podía tardar Xeni, cuando de repente lo vemos en línea de meta…increíble, 10h43’. Totalmente desencajado, rebozado en polvo, con la mirada perdida, pero entero. Entrando en la posición 10 de élite y 90 de la general, mejorando en más de una hora su estimación y todo ello a pesar de haber estado perdido más de 30 minutos. Simplemente espectacular.


Eduardo Diaz y Xeni Navrro al finalizar la prueba

Y finalmente pudimos disfrutar los 4 juntos de nuestro logro. Todos satisfechos y orgullosos de lo conseguido, de no haber tenido percances y de haber disfrutado de una jornada increíble de MTB en una zona mágica. Un fin de semana completo de amistad y deporte, de esos que te dejan molido pero te permiten empezar la semana con una sonrisa de oreja a oreja.

Mencionar la fantástica labor de la Organización en todos los aspectos: información previa, diseño del track, avituallamientos, motos, voluntarios en cruces y zonas peligrosas…absolutamente todo perfecto, y no es fácil. Creo que esta prueba puede convertirse en una fija del calendario.

Por último, agradecer el apoyo de nuestros patrocinadores: Doyoubike, PACOM Systems, Edetania Patrimonios, Prosolutions y Talleres Gonzalo.


Don Quijote soy, y mi profesión la de andante caballería. Son mis leyes, el deshacer entuertos, prodigar el bien y evitar el mal. Huyo de la vida regalada, de la ambición y la hipocresía, y busco para mi propia gloria la senda más angosta y difícil. ¿Es eso, de tonto y mentecato?.

Crónica de César Lopez

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Matahombres 2017....se ha ganado el nombre


La edición larga de la Matahombres 2017 se ha ganado su nombre y su fama a pulso.
En principio nos esperaban 102 km con 3300m de desnivel positivo, muy similar al de 2016, pero con un trazado distinto, acompañado además del Dios Eolo que decidió soplar con fuerza durante toda la jornada, dando como resultado una de las ediciones más duras que se recuerdan. Basta citar como dato demoledor que de 250 participantes sólo 129 acabaron la prueba!!!.

En representación del TEAM nos acercábamos Jorge Perpiñán Caballero y yo. Jorge, con la idea de acumular km de calidad como preparación de la Irati Extrem, que se disputará la semana que viene junto con el incombustible Jose Sevillano; y yo como test para ver si el verano no había pasado mucha factura y disfrutar lo máximo posible. A las 9:00 se daba la salida, y tuve el honor de compartir en el grupeto de cabeza con gigantes de este deporte como Josep Betalu, Roberto Bou, Xavi Borras..... unos pura sangre que compartieron los primeros km con el resto de mortales hasta que decidieron abrir gas para no verlos más.
A partir de ahí, cada cual a su ritmo en pequeños grupos, buscando la colaboración contra el terrible Eolo y superando con sudor y esfuerzo cada metro de subida.


Nuestro gran Arturo Ortiz en el podio Master40 de Matahombres

El recorrido de la larga, daba tres bucles con dos pasadas por Camarena de Sierra. El primero era muy rápido y pistero, el segundo con la famosa subida hasta la estación de esquí y varias sendas de bajada técnicas y el tercer bucle.......bienvenidos al infierno, subida y más subida para llegar hasta la famosa bajada de la truena, complicada, técnica y difícil. En el km 99, con el cuerpo al límite y los reflejos bajo mínimos, me llevé un par de revolcones cortesía de la truena y ya sólo pensando en llegar, entré en meta en 6h13´ (el ganador Josep Betalu lograba hacerlo en unas increíbles 4h39´!!!).
Acabé en el puesto 21 de la general y en un inesperado 3er puesto master40. Mientras tanto, Jorge decidía poner fin en la segunda vuelta coincidiendo con el recorrido de la media (77km con 2200+) , completando su entrenamiento de calidad, ya que el tercer bucle sería un castigo innecesario.

Jorge Perpiñán y Arturo Ortiz representantes del Club Ciclista DOYOUBIKE-PACOM


En resumen un gran fin de semana, un reto superado, un podium que sabe a gloria en una prueba con el renombre de la Matahombres y una fecha para marcar en el calendario para posteriores años.
Gracias a nuestros patrocinadores DOYOUBIKE, PACOMSYSTEMS, EDETANIAPATRIMONIOS, PROSOLUTIONS y TALLERESGONZALO por apoyarnos en estas locuras.
Nos vemos por los montes!!!

Crónica de Arturo Ortiz

lunes, 24 de julio de 2017

Espectáculo en Bronchales.


Domingo, 16 de julio 2017. 4:30 h suena el despertador. Xeni y Nico, que son los que van de Valencia a Bronchales, están en pie para desayunar fuerte, porque lo que les espera en Bronchales es un gran día de MTB.
Allí ya están desde viernes Rado y Tere (su gran apoyo) José y Sonia, Rafa, Ana y los nanos, Edu y nuestros másters Salobre y Ramón.


Llegamos a Bronchales a las 8 recogemos los dorsales y vamos a la línea de salida sin apenas calentar. Sin saber cómo, Rado y Nico se ponen en primera línea junto a los gallos.
Después de la traca salimos a fuego junto a los gallos (que bien se rueda junto a ellos) poco a poco se pierde rueda primero Nico y después Rado. Rafa está muy fuerte y tarda bien poco en ponerse delante y volar (llegó a estar top 10).



Buena prueba para todos, tocando podio y pasándolo muy muy bien.

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Si quieres ver más fotos de la marcha, las tienes en la galería.


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Crónica de Nico Herciu

miércoles, 19 de julio de 2017

Los de la Cruz del Picayo


Otro sábado más nos dimos cita a las 8:00 y, como siempre, el punto de quedada fue el carril bici de la Vía Verde Xurra donde acudimos los compis Ángel, Martín, Luis, Eusebio,un servidor (Gerard) y esta vez acompañados por el amigo Manuel (de Montserrat)
El día empezó con buen Sol y el calor empezaba a notarse.
Cogimos la Vía Verde Xurra a buen ritmo hasta Puçol, para seguir por el cami de Lliria hasta el desvío que nos llevaría a las antenas.
Empezamos por subidas suaves y asfaltadas ,hasta que giramos y llegamos a una de las rampas con bastante desnivel.


Luis y Manuel cogieron buen ritmo hasta que nos dejaron atrás...
Nos quedamos Ángel, Martín, Eusebio y yo, hasta la parte final del asfalto, donde Luis y Manuel nos esperaban.
Una vez nos reagrupamos todos, seguimos subiendo, cada uno a su ritmo, hasta llegar al cruce de la subida a las antenas de Picayo
Mientras subíamos,nos cruzamos a Rafa y Walter bajando de las antenas. Ellos siguieron de regreso a Valencia, nosotros hasta nuestro objetivo.
Ya hacia bastante calor y decidimos subir hasta las antenas. Se hizo bastante dura la subida con estas altas temperaturas. Como siempre,nos hicimos las fotos desde la cruz: -Ángel, Luis, Manuel y Gerard.


La bajada se hizo bastante rápida,y decidimos ir a Gilet para reponer fuerzas y sobretodo para rehidratarnos.
Una vez recuperados, decidimos volver por el Monasterio de Santo Espíritu y la Gossera hasta Valencia.
Sufrimos por el calor, pero fue una buena salida con risas y buen rollo como siempre.
Gracias a los compis por ese día.
Nos vemos en la siguiente ruta.
¡¡Hasta pronto!!

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El resto de fotos de la salida, las tienes en la galería.
Aquí os dejamos el vídeo resumen de Gerard



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Crónica de Gerard

jueves, 13 de julio de 2017

Por la 'font del Poll'


Un día más, quedamos en el carril bici de la Vía Verde Xurra a las 7:30, para evitar algo del calor que se venía anunciando
Nos reunimos Rafa, Walter, Ángel, Martín, Miguel Ángel, Adolfo, Luis y un servidor (Gerard).
Empezamos a rodar con tranquilidad, con la vista puesta en PortaCoeli. Fuimos por la ruta de siempre: barranco del Carraixet, carretera muy poco transitada, los toboganes (donde ubican las colmenas), hasta llegar a Portacoeli.
Desde ahí,hicimos una breve parada para refrescarnos en la fuente.
Decidimos ir a Nàquera para hacer la parada del almuerzo.
Una vez finalizado, subimos por la carretera hacia el Oronet hasta llegar al cruce que nos llevaría por una carretera con bastante desnivel y coger la pista hacia la font del Poll.
Se hizo bastante dura la subida, ya que las temperaturas eran bastantes altas.


Una bonita subida con unas vistas espectaculares y el premio de llegar a la font del Poll, poder refrescarnos y ver esos paisajes desde ese punto.
Una vez recuperados y refrescados, seguimos subiendo hasta el cruce del mirador de Rebalsadors, desde donde decidimos bajar por las altas temperaturas.

La bajada se hizo bastante rápida, pasando por la bajada de la font de la Gota y llegar a la pista principal que nos llevaría hasta PortaCoeli de nuevo.
Nos refrescamos y seguimos la ruta hacia casa.



Como siempre buena salida con buenos compis.
¡¡Nos vemos en la próxima salida!!

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El resto de fotos de la salida, las tienes en la galería.
Aquí os dejamos el vídeo de Gerard


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Crónica de Gerard

viernes, 7 de julio de 2017

Els 'moros' de la Marjal


7:30. Hora de quedada con Martín y Rafa en el lugar de siempre,  que es el carril bici de la Vía Verde Xurra.
Empezamos a rodar con algunas gotas cayendo, pero sin peligro a la vista, de momento.
Cogimos el desvío por el camping del Gabri y acto seguido nos cogió la lluvia, que nos hizo acelerar para llegar cuanto antes al bar para refugiarnos y decidir si cambiar la ruta.
Con el almuerzo en el cuerpo y la ayuda del cremaet, conseguimos recuperar unos cuantos grados y, visto el tiempo, decidimos ir a Sagunto.
Desde ahí pusimos rumbo a la Marjal Del Moro y nos adentramos por los caminos interiores. Más que caminos era la pura selva, con esas hierbas altas y cañas.
Una vez conseguimos salir vivos, fuimos hasta la Pobla de Farnals y nos adentramos en la marjal (o humedal), nos encontramos con arena hierbas altas y el camino desapareciendo entre matorrales hierbas altas y cañas, pero nos adentramos y seguimos hasta salir a la carretera.
Volvimos por el camino de "los pescadores" hasta Port Saplaya disfrutando de la vista puesta en el mar, hasta que cada uno cogió rumbo a su casa
Una vez más fue una salida divertida, con risas e imprevistos, pero siempre en buena compañía.
Nos vemos en la próxima salida.

Aquí os dejamos el vídeo de Gerard



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Crónica de Rafa Ferrandis.

jueves, 6 de julio de 2017

La otra cara de la QH


Por segundo año consecutivo me puse en contacto con Chain Reaction para unirne al grupo de mecánicos que realizan las labores de asistencia mecánica en una de las marchas cicloturistas mas importantes de nuestro país por no decir la más importante, La Quebrantahuesos.
En un principio mi primera opción fue participar como cicloturista ya que el año pasado fui  como mecánico y despertó en mí un gran interés, pero debido a una lesión decidí no participar, conservar y volver el año que viene con más posibilidades de terminarla sufriendo lo menos posible.

La semana de la marcha ya notas que algo especial va a suceder: los ciclistas traen las bicis al taller para ponerlas a punto, intercambian contigo sensaciones, piden consejos, nervios, ajustes de ultimo hora, nutrición…
Antes de salir para Sabiñánigo repaso mi lista de herramientas y material, no me gustaría echar nada de menos una vez esté en mi punto kilométrico, ya que es una marcha de carretera, ¡pero en ocasiones parece la guerra! Son diez mil corredores y las averías pueden ser de todo tipo.
Conforme vas llegando empiezas a revivir mentamente todas las viviencias del año anterior, Cuando llegas a Sabiñánigo todo te resulta familiar, no sé si es porque he pensado mil veces entrenado qué tiempo vería en el marcador en el momento de entrar en la meta o porque el ambiente es tan bueno, que me siento como en casa.
Antes de empezar a montar el taller en la carpa de Chain Reaction tenemos un pequeño briefing con el Jefe de mecánicos para coordinar, explicar en planning, repartir material y asignar vehículos a los 14 equipos, compuestos por mecánico y ayudante.


Montamos el taller móvil, este año el nivel de mecánica era muy bueno. Montamos 4 puestos de trabajo y nos fuimos turnando hasta la hora de cenar. Hubo mucho trabajo, a pesar de que en teoría la gente tiene que venir con la bicicleta chequeada,  ya que llevas mucho tiempo preparando la marcha con sacrificio e ilusión y por no seguir un mantenimiento te puedes ver en mitad de la carrera, sentado debajo de un árbol y esperando 4 horas al coche escoba por alguna avería. Entre turno y turno, siempre hay tiempo de intercambiar impresiones con los demás compañeros y cómo no, dar una vuelta por la zona expo, ver novedades, saludar a proveedores, amigos, ver algún exciclista… en fin, empaparte de ciclismo.


Día de la marcha. Seis de la mañana. Al igual que la mayoría de los ciclistas he dormido poco y mal , no sé si por los nervios, la emoción o porque dormir en una habitación con más de 50 personas es raro que nadie ronque.
A las nueve de de la mañana monto mi puesto mecánico; este año espero a los participantes a 4 km de la cima del Marie Blanque. El calor es horrible para ser tan temprano, esta edición ha sido una de las más calurosas según me contaron los más veteranos.
Sobre las diez de la mañana pasa la cabeza de carrera, entre ellos Olano, un gran privilegio ver en acción a toda una leyenda. Cuesta creer que es una marcha cicloturista porque iban apretando; les sacaron más de 15 minutos al grupo perseguidor y después del grupo perseguidor aparece un pelotón gigantesco a un muy buen ritmo.
Ahí fue cuando se acabó mi momento de espectador de lujo, empiezan a llegar los primeros ciclistas con problemas, me pongo los guantes y al lío. Durante tres horas no paré de trabajar, muchísimas averías mecánicas, patillas dobladas, cadenas, platos sueltos, pichazos, cubiertas rajadas, etc. ¡La verdad que me hicieron sudar! En general la gente estaba muy agradecida por la ayuda, y contentos de poder seguir con su objetivo. Perdí la cuenta de las bicicletas que pasaron por mis manos, estaba muy concentrado en el trabajo. Solo levanté la cabeza para mirar a mis amigos que me saludaron al pasar por mi puesto mecánico.


Una vez pasada la guerra, llega el coche coche escoba y recibo el mensaje del Jefe de mecánicos diciéndome que debo ir siguiendo la carrera hasta llegar a meta y ayudar a los ciclistas que necesiten asistencia mecánica en carrera. La verdad es que lo estaba deseando, es como si fueras en un coche de asistencia de un equipo ciclista. Todos sabemos que es una marcha cicloturista pero tanto los que trabajamos en la marcha como los participantes lo vivimos como si fuera una etapa de una gran vuelta.
Conforme avanzamos, vamos ayudando a todo ciclista que necesita ayuda. Hubo muchas más averías que el año pasado, y también me empecé a preocupar porque la gran mayoría pedía agua, vi a un ciclista que estaba siendo atendido porque había perdido el conocimiento, probablemente por las altas temperaturas y también muchas caídas pasando Hozde Jaca (ojalá todos estén recuperados), una zona con una bajada muy técnica en la que se cogen altas velocidades y donde la gente lleva ya muchos kilómetros en el cuerpo.

Llegamos a Sabiñánigo, el pueblo se vuelca con los participantes, toda la recta antes de llegar a la última curva de entrada a meta esta repleta de gente animando. Debe ser emocionante pasar por ahí con tu bici y saber que lo has conseguido, lo es pasar con el coche y saber que has puesto tu granito de arena para hacer que el sueño de alguna gente se cumpla.
Aparcamos el coche y nos unimos a la celebración, ya hemos hecho nuestro trabajo  y nos podemos relajar,  hablamos con los compañeros, nos preguntamos qué tal. Lo  típico, nos vamos a comer la paella con todos los participantes en ambiente festivo y agradable. Cuando estoy en la carpa, con todos los compañeros me aíslo mentalmente y me dedico a observar a los ciclistas. Están contentos, van con sus medallas, están comentando cómo les ha ido la carrera… y claro, te acuerdas de las mañanas de invierno que te levantabas para salir a entrenar con frío, o cuando tus compañeros de trabajo se echaban la siesta y tú aprovechabas a medio día para salir en bici. En fin, todo el esfuerzo que se había hecho con el objetivo de poder acabar la QH y que por culpa de una lesión este año no ha podido ser.


En ese momento las caras de esos ciclistas me empezaron a resultar familiares: estaba viendo ciclistas que habían tenido problemas durante la marcha y ahora estaban con sus amigos y familiares riendo, comentando cómo les había ido la marcha y con sus medallas.  

Sí que es verdad que yo no tengo mi propia historia de la QH como ciclista, pero estoy contento de saber que voy a aparecer en muchas historias de aquellos ciclistas a los que ayudé a continuar cuando pensaban que ya se había acabado la QH para ellos.


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Crónica de Antonio Cámara