PREFACIO
No espero que nadie entienda completamente el título de la crónica, a no ser que sea mayor de 40 años o sus padres le hayan dado una formación especial en entretenimiento de los 80.
Si quieres rememorar aquellos años o sientes curiosidad, pulsa en el enlace: vídeo.
Dicho esto, vamos a lo nuestro.
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Cuando vas a correr una marcha por primera vez, aunque hayas visto el perfil y todas esas cosas, aparece la conocida sensación del a-ver-que-me-voy-a-encontrar. Más todavía cuando tus compañeros te han contado que si esto, ojo allá, ya verás tú cuando... Pues así aparqué yo en el polvoriento campo de fútbol de Gestalgar.
Recogida de dorsales especial, porque esta marcha del Circuito Serranía BTT es la nuestra y casi que te alegras más cuando nuestras unidades van apareciendo; en esta ocasión Salobre, Ramón, Carlos Dotor, Luis, Rado, Arturo, Enric, José Manuel, Ángel, Álex, Miguel ángel Salido, Nico, Ibán, Joseph y yo.
Mientras unos calentaban, otros ajustaban las bridas en el manillar, había quien estaba a las fotos, los rápidos se posicionaban ya tras la línea de salida... cada cual con su ritual pre-carrera. Pero nada de estarse quieto, que ya se va notando que refresca un poco a primera hora de la mañana.
Sin megafonía, nos pusimos alerta con el ruido de encajar las calas de la gente que estaba por delante. Debíamos estar a punto de empezar. Choque de manos, desearnos suerte y ¡a disfrutar!
Quienes no hubieran calentado lo suficiente tendrían un generoso tramo por el camino de Bugarra a Gestalgar para ir buscando sensaciones, además por asfalto, que siempre es bienvenido en los concurridos inicios, porque los que salimos hacia atrás sufrimos más esa nube de polvo que sigue a la cabeza de carrera.
Obviamente llegamos a camino de tierra para dar cuenta de las tres primeras rampas:
- altico de la Dehesa (570 m al 8,5% de media)
- la rocha del Canjarán (1,5 km al 8,5% de media)
- el alto de Algarra (1,2 km al 4% de media)
que por suerte tenían zona de recuperación entre ellas y unos generosos 3000 metros de descenso desde el corral de Martín hasta el camino asfaltado del que nos separamos casi 8 km antes.
En este punto cruzamos el barranco de la Escoba y, de paso, nos metimos en el término municipal de Bugarra, torciendo a la derecha por otra pista cercana a La Loma (camino de Roger), remontando el barranco Seco hasta el corral de Mochín. No había más que dar pedales siguiendo tu ritmo. Nada de preocuparse por baches o piedras o grietas... nada. Debían haber pasado una máquina alisadora no hace mucho, porque había zonas que eran una carretera asfaltada de color marrón claro.
Nuestro recorrido se unió al camino de la Manga de Cheste, parte del Camino Natural Turia-Cabriel, donde en los márgenes estaban colocados paneles explicativos de la zona y tal (como para pararse a leerlos ahora) y sin árboles a la vista. La verdad es que se agradecía por que te diera el Sol, pero no tanto a causa del viento que soplaba de frente, por supuesto, en esta última parte de la larga subida que acabaría, tras casi 8 km al 4,2% de media, entrando en tierras de Cheste a la altura del aljibe de los Cazadores.

Bajada hormigonada y posterior sendita que nos dejaba en el camino del Sapo, prácticamente en la cabecera del barranco de la Escoba. Si no recuerdo mal, había un avituallamiento colocado allí, antes de un repechón que, coronado, nos encaraba al tramo de senda más largo que yo recuerde haber hecho. En esos 7 km ruedas entre pinos, luego entre arbustos, hay toboganes, cruzas lechos de cantos rodados, escalones, eses entre moles rocosas, alguna pequeña subida... pero como dicen en el cine: apto para todos los públicos.
Lo que antes habíamos bajado, ahora tendríamos que subirlo. No el barranco de la Escoba, sino la pista hacia el corral de Martín (2,3 km al 6% de media). Cuando llegamos al alto de la Algarra, en lugar de continuar hacia Gestalgar, tomamos un camino hacia la izquierda, entre campos de cultivo que seguía subiendo, no de una manera tan acusada y que moría en un tramo asfaltado que conectaba con, quizás, la subida más dura del día.
Nin más ni menos que una trocha por la Cañada de López (1 km al 8,7% de media) donde había que echar mano de técnica para ir metiendo la rueda por donde se debía y mantener la cadencia para no perder agarre entre la piedra suelta... y para arriba.
En el Garroferal se invirtió la pendiente y luego disfrutamos del avituallamiento y de un asfalto liso a modo de tramo de enlace con la pista que sube por la Umbría de la Fuente de Roque (2 km al 5% de media) hasta el camino del Campillo, donde dejamos caer la bici y, seguro, se alcanzó la máxima velocidad.
Torcimos a la izquierda en el corral de Cañamero y el descenso no paró siguiendo el barranco de la Higuerilla; bueno, hubo un rampote antes de volver al asfalto, pero casi se superaba con la inercia que llevabas.
De todos modos tuvimos que frenar los caballos para entrar en un par de horquillas enlazadas, antesala de la última zona de senda, muy muy divertida, teniendo de fondo ya las casas del pueblo.
Acabó el traqueteo de la senda en el camino de la Peña de María, yendo ahora a contracorriente por la ribera derecha del Turia para buscar el paso al otro lado, que era donde estaba ubicada la meta. Al final, una especie de azud nos sirvió para tal fin y rodamos sobre el verdoso suelo para acabar la marcha al otro lado del arco hinchable.
Unos comiendo y otros bebiendo, estuvimos esperando a que los 15 terminásemos de marcar tiempo. Sin bajas. Sin percances. Todo el mundo contento a comentar sus sensaciones con el resto del grupo, a hacer vídeos, tomar unas fotos... de relax, vamos, haciendo tiempo para ir a comer una merecida paella a leña que nos ayudara a hacer desaparecer la fatiga de las piernas.
Brillante jornada, en resumen, tanto por el recorrido de la prueba, la compañía, el ambiente, la comida posterior... Por días como estos merece la pena pegarse los madrugones un domingo ¡ah! y también pedalear, claro jajaja.
Como algo secundario, así quedó nuestra clasificación en la marcha:
¿Saludamos de nuevo a nuestros patrocinadores? Faltaría más. Ese apoyo incondicional de Doyoubike, PACOM Systems, Edetania Personal Bankers, Talleres Gonzalo y digitis, se lo merece.
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Si quieres ver las fotos de la marcha, las tienes en la galería.
Aquí puedes descargar el track de la marcha.
La vuelta 'al trabajo' siempre es... complicada. Puedes pensar que has hecho mucho en el parón de verano o que los demás han hecho más que tú, que se te ha olvidado hasta dónde está el bloqueo de la suspensión, etc. Cada uno de los más de 300 que nos juntamos en Sot de Chera, en la reanudación del Circuito Serranía BTT, seguro que le había dado vueltas a esto mientras recogía el dorsal o preparaba la bici o se metía entre el vallado de la zona de salida. ¿Respuestas? En cuanto las motos arrancasen.
Miguel Ángel Salido, Joseph, Nico, Arturo, Ibán, Ángel, Carlos, Luis, Rado y un servidor (aparte de la comitiva animadora, ¡GRACIAS!), contribuimos con nuestros coches a llenar la zona de aparcamiento destinada para la XV Marcha BTT de Sot de Chera y, ya de verde y sobre nuestras bicis, a pedalear obedientemente bajo el arco de salida cuando nos dieron permiso.
En cosa de 1 minuto, pasando por el puente sobre el río Sot, un montón de imágenes a modo de flashback te venían a la mente, junto con el emoji del grito horrorizado del Whatsapp.
¡¡Aquí se viene calentado de casa!! De modo que tira p'arriba pero ya...
Hemos perdido el oremus, en serio. Tu culo no ha tocado el sillín y ya tienes los primeros 3 km al 6% de media, descansito para ver si tu corazón, páncreas, etc... siguen estando dentro de tí y a por otros 5 km al 5,5% de media. ¿Porqué no llegar al punto más alto del recorrido (745 m) nada más empezar, allá por los Corrales del Plano? Pues eso digo yo
No dio tiempo de hacerse un pelotón. A los 5 minutos el grupo se deshilachaba por ese camino hormigonado. ¡¡Sálvese quien pueda!!
Poquito a poquito, pero sin pausa, llegamos a las inmediaciones del puntal de los Vagos (¿no irá con segundas?) que era donde empezaba la senda de Campanilla. Sólo con un tramo algo más complicado... eso se sabe por la cantidad de bidones que te encuentras en el suelo. Es sí... lo que te encontrabas era bastante gente reparando pinchazos, algo que se repitió en otras sendas. Será que no nos acordábamos de las presiones adecuadas tras unas largas vacaciones.
Déjà vu. Por este camino ya hemos pasado (el de Cubillas), aunque mejor ahora que íbamos de bajada hacia el barranco de las Viñas, nos encontramos con la mesa de avituallamiento (un poquito de sandía) y a por la corta senda del Fetge. Corta, pero curveando entre pinos, con sus piedras, el terreno algo húmedo. La cuestión era tener contento al personal.
Venían 12 km subiendo... bueno, no siempre. En el perfil destacaban 5 picos hasta coronar en las Cimas, en la cabecera del barranco de las Viñas que habíamos cruzado antes (eso es, vueltón).
Tuve suerte y en esta parte me adoptaron tres miembros del Xipirons BTT Alzira. Como la pista era ancha, daba para ir siguiendo al sacrificado que nos marcaba el ritmo, mientras el resto teníamos tiempo de disfrutar las vistas del embalse de Loriguilla a nuestra derecha, comentar la suerte de que a uno de su equipo le habían dejado unas zapatillas y pudo correr (teníais que haberle visto dar vueltas como un león enjaulado, antes de la salida, en la zona de aparcamiento) y, ya que estamos, a sacarnos alguna foto.
En el cuarto diente, el collado de las Sinalguillas, se nos quitaron las ganas de hablar. Esos 700 m al 9% de media... pupita. Pero nada de quejarse porque podías medio recuperar las piernas antes de la guinda del pastel: el barranco de la Fuente de las Borregas.
Total son 3 km (1,3 de ellos al 7% constante), pero hay que recordar que venimos del veranito. Antes de llegar a la curva de herradura a derechas, veías a la gente metros por encima de tí, despacito; 'Céntrate en lo tuyo y tira, va', me decía.
Tanto subir tenía que acabar en algún momento, por supuesto. Y te dejas caer por la senda de la Cuesta Larga, escuchando el ruido de la rueda trasera, relajado en la medida de lo posible, el Sol brilla, los pajaritos cantan... y te topas con un rampote de 400 m al 8,5%.
Don't panic. Sólo fue la antesala de los 3 km de bajada siguientes. Agárrense los machos que allá vamos, porque nada de relajarse ahora en este bonito tramo.
Escalones grandes y pequeños, roca viva, polvo, gravilla, raíces, arbustos... disfruté mucho esta bajada que tenía la conocida losa de piedra a izquierdas y luego otra no tan renombrada, a derechas, bien cerca de llegar a la altura de Sot de Chera (fin del segundo bucle)... quizás porque después de pasar la de antes, esta puede saber a poco.
En definitiva, llegada al pueblo por la ribera derecha del río con el tercer avituallamieto listo para ser atacado. Allí tenían la radio puesta (ya que radiaban la carrera) y en ese momento decían: 'llegan nuevos corredores a meta...' Miré el tiempo (2h 15') y rebufé. porque sabía que no quedaba demasiado, pero quedaba:
- 1300 m de asfalto por el camino de Pera (10% de media), con bonitas vistas de Sot, eso sí y escuchando la música de la zona de llegada.
- El tramo de pista de sube baja que haría de enlace, por la Pinada Preñada, con la última senda de la jornada.
- La propia senda que tenía esas zona con varias horquillas prácticamente enlazadas.
Por el ancho camino de Pieza de Segura remontamos un par de kilómetros el río antes de meternos por una zona más estrecha, umbría y con trampas de gravilla para desembocar en la línea de meta donde, tras cortarte las bridas del dorsal, tenía esperando (bocadillo en mano) a los nuestros, ya comentando las mejores jugadas.
Luis tuvo la mala suerte de meter la rueda en una de esas trampas de gravilla, a 15 metros de meta, y se fue al suelo de una manera tonta; después de lo que habíamos tenido que sortear... Nada. Fuimos a la ambulancia a que le hiciesen unas pequeñas curas (gracias de nuevo), un poco de 'Sana, sana...' y como nuevo.
Buenas sensaciones en definitiva, mañana entretenida y divertida y mirada puesta ya en la siguiente: Gestalgar.
Así quedamos en la prueba que abría esta segunda parte del CSBTT::
¿Saludamos de nuevo a nuestros patrocinadores? Faltaría más. Ese apoyo incondicional de Doyoubike, PACOM Systems, Edetania Personal Bankers, Talleres Gonzalo y digitis, se lo merece.
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Si quieres ver las fotos de la marcha, las tienes en la galería.
Aquí puedes descargar el track de la marcha.
Ya que estás de vacaciones, con la bici de carretera y hay una una marcha cicloturista en el pueblo de al lado, ¿cómo vas a decir que no? Pues eso mismo. Te lías la manta a la cabeza y a volar.
Eso es lo que pasó con La Titánica. ni más ni menos. Además, como te daban la posibilidad de elegir desde la hora de tomar la salida (en función de la media de velocidad que quisieras hacer) hasta los kilómetros a recorrer... efectivamente: salida lo más temprano posible y la distancia más larga jajajaja.
Bastantes legañas podían verse a las 7:40 esperando que el speaker nos diese el visto bueno. Todo muy tranquilo, muy zen... sin música de motivación (que hay gente, sabia, durmiendo) y a seguir la moto de la Guardia Civil.
Tuvimos unos 7 km de aclimatación antes de llegar al primero de los 5 puertos que tendríamos que degustar los participantes en el formato Gran Fondo, en concreto se trataba del puerto de Cabanes, calificado de 2ª categoría (6,3 km al 4,5% de media). La moto dejó cierta libertad para quieren querían subirlo de una manera más ligera. No es duro... para que os hagáis una idea, recuerda a un Oronet por cómo va serpenteando la carretera.
En la cortita bajada que acercó a Cabanes la moto ralentizó el ritmo y nos llevó 'de la mano' en dirección Benlloch por la CV-152. Aprovechar para bebes e incluso, se empezaban a escuchar voces porque lo que fue durante la subida, no se escuchaba un alma.
Lo rodeamos por el Oeste y de nuevo se nos dejó a nuestro aire, por la ancha carretera, enfilados hacia la Serra d'en Galceran (8,7 km al 4,5% de media) para coronar el puerto de la Bandereta (1ª categoría).
El que se despertó del todo aquí fue Lorenzo, que ya nos acompañaría durante todo el recorrido visto que ni una nube aparecía para manchar el cielo. De nuevo no es un puerto exigente, salvo por el ritmo que tú te quieras marcar, pero que guarda una sorpresita. El primer avituallamiento estaba ubicado en la plaza del pueblo. Yo pensé que era un poco pronto para detenerse (llevábamos 35 km y unos 850 de acumulado), así que con agua en los bidones, a seguir.
A seguir subiendo, porque aunque la salida del pueblo en bajada puede despistar, los carteles que anuncian la cota más alta, están a 3 km (el último al 6% de media).
Desde allí, ahora sí, barbilla al manillar y a disfrutar del descenso. Empinado, con buen asfalto y vistas privilegiadas en el primer tramo. ¡Eh! Nos habíamos olvidado de la moto que abría la carrera... Allí que apareció de nuevo para juntarnos antes de torcer por la CV-15 y seguir, casi sin dar pedales, hasta el núcleo de Els Ibarsos. Tiempo de refrescarse, bajar pulsaciones y estar bien pendiente de tus compañeros de pelotón.
Abro paréntesis aquí.
Fuimos 9 kilómetros tras la moto (poquito más de 15 minutos). Distancia que mucha gente dedicó a protestar por esta situación. Amosaver, so ansias. Si por seguridad tienen que llevar a 300 ciclistas agrupados por una carretera que está abierta al tráfico, no hay más que hablar. ¿Acaso crees que si no hubiese ese control la gente rodaría como debe hacerlo ¿Qué ganas con ir metiéndote entre huecos, adelantando por el carril izquierdo y metiéndote de repente, obligando a dar frenazos a todo el mundo o dar un bandazo por ganar 10 metros? ¡Ah! Que has pagado y tienen que cerrar la carretera durante, al menos 3 horas... vale. Buen argumento. ¡Bravo!
Sigo con lo nuestro. En esta edición no se concedieron los permisos para subir el durísimo puerto de las Minas, de modo que la organización lo cambió por el de Culla. Conocía esa zona porque formaba parte del Desafío Titánico que recorrí (en coche auxiliar) allá por el mes de mayo, asistiendo a dos buenos amigos que, a la postre, fueron los Campeones de España de Ultrafondo.
El caso es que para llegar a la base del puerto propiamente dicho, en las afueras de la Torre d'En Besora, hay una 'aproximación' de 10 km, prácticamente siempre ascendente con falsos puertecitos que te van desgastando como quien no quiere la cosa: ahora 1,4 km al 6%, luego te pido hacer 1 km al 5%, más tarde te castigo con 3,5 km al 4,5% (siempre pendientes medias)... Calentando motores si es que no andaban calientes ya.
(Por cierto, la moto de cabeza, desaparecida ya).
Vamos con el puerto de Culla (1ª categoría). De nuevo subíamos por carretera ancha, sin el beneficio de la sombra pero con la recompensa de ver, metros más arriba, por dónde seguían subiendo los que llevaban los maillots del Kelme. Despacito y buena letra, que hay tres zonas antes de tacharlo de la lista.
La primera (3,7% al 5% de media) acababa justo en el segundo avituallamiento. Ahora sí, parada para rellenar y comer algo de fruta y dátiles incluso mientras te deshacías del segundo tramo y cruzabas el puente del Matissal tras haberte regalado una bajadita... pero, amigo, cruzar un barranco no iba a salir gratis. Peaje: 1,2 km al 7,3% de media.
Enlazamos con la CV-166 justo al coronar y en el tramo antes de que empezase la bajada, mientras recuperas el resuello, me enganchó un pequeño grupito donde venía Antonio. '¡Únete!' Me dijo. Y eso hice.
Descenso muy rápido que continuaba, con terreno favorable, en dirección Atzeneta. Ahí agradecí lo de estar protegido en el grupo.
Se acercaba lo bueno. Llevábamos ya 85 km con 1800 de acumulado cuando torcimos a la derecha por la pista del Sòl del Terme, iniciando el puerto de El Collao (1ª categoría). No valía la pena pensar que eran 16 km, pasando por Benafigos, antes de llegar a la cota más alta de la jornada (1003 m). Lo único centrarse en salvar, de uno en uno, los tres escalones: - el primero (5,1 km al 4% de media) por camino entre gravilla prensada/asfalto.
- el segundo (4,5 km al 6,5% de media) ya por el asfalto de la CV-169.
- el tercero (4,2 km al 3,5% de media), pasado Benafigos, a modo de sorpresa tras el avituallamiento.
En esta parte Antonio desapareció por el horizonte... pero tuve la inmensa suerte de volver a encontrarme con Luciano en la parte final de la ascensión. No sé qué hubiera hecho sin él. No en la vertiginosa bajada que nos llevó a Atzeneta, sino después.
Nos quedaban dos puertos por delante. El de la Bassa (2 km al 5% de media), nada más salir de las calles del pueblo y el de Cabanes (2,8 km al 3% de media), que subiríamos por su otra vertiente. Quizá no eran tanto problema los puertos, sino el terreno que los comunicaba: 14 km con bastante viento en contra y donde cualquier subida, ya era algo más que un reto.
Luciano tiró de mi hasta la base del puerto de Cabanes donde le 'di permiso' para ir por su cuenta y yo ya acabé de cubrir la distancia hasta Oropesa a mi ritmo para un total de 7 horas.¿Lo siguiente? A disfrutar del Bufet libre con Antonio, Pedro Albaladejo, Luciano, José y Mar... Ganado lo teníamos.
Y si nosotros hemos vuelto de las vacaciones, ellos, nuestros patrocinadores, no dejaron de estar ahí, apoyándonos en todo: Doyoubike, PACOM Systems, Edetania Personal Bankers, Talleres Gonzalo y digitis. Gracias.
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Si quieres ver las fotos de la marcha, las tienes en la galería.
Aquí puedes descargar el track de la marcha.
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Decía Gerard en plena salida que el nombre de la salida del Club quedaba un poco ambiguo jajajaja. Y tenía toda la razón, pero lo importante era cumplir con esa premisa de llegar al otro lado de las montañas.
Madrugadores fuimos Gerard, Martín, Miguel Ángel García, Edu, Salobre, Adolfo y Walter. Tanto como Antonio, Martín, Guillermo y Alberto que harían la salida también con nosotros.
De modo que de camino a Bétera, donde sumaríamos dos efectivos más, Rado y Tere, nos quitamos las legañas y cada cual fue activando según su entender.
No éramos los únicos que habíamos madrugado. De camino a Bétera nos juntamos con muchos, pero bastantes, grupetas. Y ni os cuento cómo estaba la parada de la Cruz Roja a la salida del pueblo. El 'lío' que se iba a organizar yendo a Chirivilla, prometía.
Nosotros a nuestro tran-tran paramos en Olocau para una reagrupación y dar el banderazo de salida, a saber: el puerto lo sube cada cual como entienda oportuno, parando a repostar en Gátova o no, pero nos volveríamos a juntar en los carteles de cima.
Desde allí que si fotito, que si vídeo, que si tal o Pascual, nos despedimos de Rado, Tere, Antonio y Alberto y el resto bajamos con la mente puesta en el homenaje (pero sin dejar de disfrutar esa revirado descenso) que nos íbamos a dar en Altura.
El bar de la piscina fue el elegido... y llegamos por los pelos, porque iban a cerrar ya que tenían que preparar las mesas para la comisión de fiestas del pueblo.
Un bocadillo, cacaos y bebida después, nos volvimos a montar en las bicis de camino a Valencia.
Fuertes nos veíamos entonces, porque se planteó la posibilidad (a elección personal) de volver por Puzol o por el Oronet y sólo Edu optó por la segunda opción, enganchándose a una grupeta en la misma rotonda de Estivella.
Los demás, agrupaditos que el viento soplaba de cara, chino-chano restando kilómetros.
Nos costó un poquito más de lo previsto el retorno, pero con la musiquilla que nos puso Salobre... nos siguió costando igual, pero íbamos más contentos. Lo importante es que salimos todos juntos y llegamos a Valencia, más o menos cansados, pero todos juntos y con ganas de volver a coincidir en la siguiente... que será pronto.
Gracias a Doyoubike, PACOM Systems, Edetania Personal Bankers, Talleres Gonzalo y digitis, porque también tienen la 'culpa' de que pasemos estos buenos raticos.
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Si quieres ver las fotos de la salida, las tienes en la galería.
Aquí puedes descargar el track de la salida.