viernes, 3 de noviembre de 2017

Marcha BTT Tuéjar


El pasado 29 de octubre se dio cita la marcha BTT de Tuéjar, perteneciente al Circuito Serranía BTT. Una de las pruebas reina hasta el momento de este circuito ya que, para los amantes de la piedra, iba a ser una prueba de disfrute máximo, eso sí, sin olvidar la dureza que de la misma.
-Oye, oye, dicen que es pistera, ¿es cierto?
- Ehhh…

8 de la mañana, y como de costumbre, los militantes del Club Ciclista Doyoubike iban apareciendo por la zona como si de mirlos al amanecer se tratase. De camino a la recogida de dorsal, podías apreciar en la cara de los corredores y animadores lo que la lengua callaba: ”menudo frío”. Todavía no eran las 8:30 y el termómetro amenazaba con sus 10 ºC.
Esto no era Moto GP, tampoco la F1, pero la estrategia no podía faltar, apuestas de última hora para no salir penalizados.  ¿Manguitos? ¿chaleco? ¿a pelo? Incertidumbre por todas partes.
-¡Oye, oye, responde a la pregunta!
- Ahora no…


Todavía no habían sonado las 9 campanadas y ya teníamos al equipo en parrilla. Albertito, Joseph, Rado, Nico y Rafa se establecían en cabeza, mientras que los demás nos posicionábamos según íbamos llegando. Queda destacar la participación de miembros del Club, que gracias a ellos, nos da el apoyo para afianzar esa 3ª plaza por equipos este año. Sin olvidarnos de José Sevillano que acudía con problemas físicos y Pablo, que tras mucho tiempo apartado de las marchas por accidentarse, volvía al terreno de serranía con la familia Doyoubike.

 

- Oye, oye, ¿entonces fue pistera o no?
- Pffffffff…  te doy una pista; pistera lo que se dice pistera de pista, no fue jajajaja.
Un error en el recorrido de la previa hizo pensar que la carrera sería distina, por lo que pedimos disculpas a los que lo pasaron mal el día de la marcha.
Pitidito inicial y todos con el pulso acelerado se calaban para empezar lo que iba a ser la aventura. Un terreno llevadero por pista nos acompañaba en los primeros 6km donde teníamos el primer paso por agua, hasta entrar en la senda de la Rambla, donde empezaba el desnivel positivo.

  

Una vez dentro empezaron a extenderse los grupos, ya que nos iniciábamos en la escalada del barranco del Fraile, que acabaríamos coronando en el km 16 con sus 988 m de altura. Aquí nos esperaría el 1er avituallamiento de la marcha, donde muchos no pudieron repostar por la mala ubicación del mismo. El siguiente tramo iba a ser algo traicionero. Terreno de curvas cerradas y piedra muy suelta, iban a jugarle un mal papel a nuestro compañero Pablo que, a pesar del mal estado y la dificultad, fue abatido al suelo por una planta que le dejó “plantao” en el suelo (por suerte nada grave).



Una mezcla de pinadas y árboles similares al chopo, inundaban nuestro camino cegando las curvas y arropando a los participantes. Cuando por fin tocaba bajar, el terreno nos obligaba a mantener la guardia, ya que por sorpresa del terreno, iniciábamos sendas de bajada alimentada de piedra con algún que otro escalón. Primera recompensa, pero como todos sabéis, cuando bajas mucho, ¿qué pasa luego? COOOOOOOORRECTO.  El GPS marcaba el km 23’5 y venía la parte más dura, la subida del Corral del Segle. Corral del segle en valencià, o Siglo en castellano, que viene siendo lo que tardas en subir.

 

Una pendiente media del 11% que te regala tiempo de sobra para apreciar la naturaleza y la diversa fauna que en ella habita. Aguiluchos, águilas perdiceras, tordos y algún que otro arrendajo, se acercaban en modo espectador a ver el espectáculo. Pocos fueron los que por suerte pudieron ver cruzar a algún corzo que buscaba tranquilidad en un día tan ruidoso. Por suerte, yo fui uno de ellos.
Una vez coronados por fin, venía una zona estable. Teníamos por delante 8 km de falso llaneo con terreno firme y pequeños repechos, que nos daban ese pequeño respiro para poder coger el último tramo con fuerza. Unos 1.000 metros nos separaban del 2º avituallamiento, y lo digo en metros para que parezca menos, ya que para la gran mayoría parecieron más de 2.000 (posiblemente fuimos engañados). Pista, pista y pista, ahora sí, parecía una autopista. Un carril anchísimo, largo y despejado, que permitía coger velocidad para impulsarse en los repechos, pero que a su vez, parecía no acabar nunca.



Una vez llegados al chiringuito reponíamos líquidos y llenábamos nuestros pulmones de aire puro. Sí señores, 1.000m de altura, donde el aire es tan puro que te cuesta recordar cuándo fue la última vez que tuviste esa sensación de saciedad. Por desgracia para muchos, vivimos en la capital y cercanías y se nos olvida esa sensación.  Bueno, bueno, 8 km y terminaba este largo camino. El descenso, desconocido para muchos, nos iba alertando poco a poco de lo que venía. Zonas de piedra en la que las cabras autóctonas de la zona bajaban la velocidad a sabiendas del peligro, pero que con paciencia y ayuda de muchos de los voluntarios, se hacía más fácil y llevadero.

 

Algunos fueron los que por desgracia, se accidentaron de forma grave en esta zona. Mucha piedra escalonada y puntiaguda amenazaba cada rincón de nuestros cuerpo.Tras haber completado toda la bajada, salíamos escupidos del barranco hacia el último rampón de asfalto. Muertos, sin vida, y algunos ya con visión en blanco y negro, avanzaban metro a metro entre los gritos y aplausos de la multitud de gente que daba apoyo en los últimos metros.

 
En resumen, una gran jornada en familia, que a pesar de los leves incidentes, no ha sido de mayor gravedad. Ánimo y recuperación para nuestro José y Pablo y felicitaciones a todos los miembros del club por terminar FINISHERS en una prueba tan dura.


¡Hasta la próxima!
Con respecto a las clasificaciones, así quedamos:


Y por supuesto dar las gracias, como siempre a nuestros patrocinadores DoyoubikePACOM Systems, Talleres Gonzalo, Prosolutions y Edetania Personal Bankers, por todo el apoyo que nos dan.

¡Hasta la próxima!

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Si quieres ver las fotos de la prueba, las tienes en la galería.


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Crónica de Xeni

martes, 31 de octubre de 2017

Marcha Cicloturista 0.17 Arranca En Llanta


He estado entrenando y preparando esta marcha durante meses. A pesar de reconocerla y saber de la dureza que tenía, quería hacerla como gran reto de este año.
Al final todo buen trabajo tiene sus frutos y así ha sido; he terminado en la posición 26ª a un minuto del ganador.


Todo empezó muy lento con la salida del pueblo dirección a Portacoeli pero conforme se coronó empezaron a estirar al grupo a velocidades por encima de 45 km/h. De hecho cuando volvimos hacia Olocau de nuevo y ya en la subida a Xirivilla, llevaba media por encima de 34 km/h. Se me hizo muy dura todo esa zona, por no hablar de la Cueva Santa, pero a la vez espectacular por el paisaje. Siempre arropado por mi familia en el puerto, lo acabé de dar todo.


El descenso de Alcublas fue brutal. En un grupo de unos 60 nos fuimos dirección ya Olocau donde el ritmo ya no bajó. Cada salida de curva era como correr en Masters. Al final y a falta del repecho de entrada al pueblo, me puse de los 15 primeros pero coronando me fueron fallando las fuerzas.
Muy contento con esta posición. Los que entraron delante mí, son gente que corre y muchooo jajaja


La anécdota del día es que estuve rodando junto a Paco Camarassa el gran defensa del Valencia y no lo reconocí. Y eso que no paró de hablarme... Jajaja. En fín. Agradeceros las felicitaciones del grupo.

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lunes, 30 de octubre de 2017

Fin de semana completo


Dos días de 'descanso' que han dado para ir a cubrir 'El rutón del Rebollar', la Marcha Cicloturista Arranca En Llanta y la Marcha BTT de Tuéjar.
Culos inquietos...



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ya puedes ver las fotos de:
- El rutón del Rebollar: galería.
- Marcha Cicloturista Arranca En Llanta: galería.
- Marcha BTT Tuéjar: galería.

domingo, 22 de octubre de 2017

Previa de la Marcha BTT Tuéjar


Pues aprovechando que el track de la Marcha BTT de Tuéjar ya está disponible, se cambió la salida programada del sábado, por el reconocimiento del terreno por el que discurrirá la marcha la semana que viene.
Unos simplemente por el hecho de dar una vuelta en bicicleta y otros para preparar esa jornada del día 29.


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Si quieres ver las fotos de la prueba, las tienes en la galería.

jueves, 19 de octubre de 2017

Marcha BTT Chera


Excelente. No se le podría dar otra calificación a la mañana que pasamos en Chera. 16 bicicletas en la marcha, recorrido completo y divertido, animación y apoyo individualizado en diferentes puntos del recorrido, cero abandonos, premio por ser tercer equipo más numeroso, suerte en los sorteos posteriores... #asídagusto.



Detrás del arco de salida nos juntamos Carlos, Jorge Perpiñán, José Sevillano, Ángel, Ramón, 'Salobre', Joseph, Alberto Peyró, Rado, Nico, Arturo, Xeni, Alberto Martínez, Edu, Luis y yo; pero es que, fuera, estaban Sara, Teresa, Mª José, Ibán, hijas, hermanos... Vamos, un séquito que ya quisieran tener en otros clubes.



¿Una salida hacia abajo? Claro, bien pensado. Una manera de tenerte más o menos contento, porque si de buenas a primeras te dicen que lo primero que te vas a encontrar frente al manillar es la subida a las lomas de Ropé, igual te lo piensas. Qué menos que disfrutar un poquito antes de los 7 km de cuestas en los que ganaríamos casi 500 m de acumulado.




Si dividimos esta subida en dos tramos, el primero es de unos 2,5 km, donde la parte inicial es la más intensa (1,3 km al 9% de media) y el resto ya se tiende un poco (5,5%) e incluso tiene un par de descansillos. El tramo de transición (1,5 km) para ir a la segunda mitad del puerto, incluye un par de repechos para no perder tensión en las piernas y mantenerlas activas de cara a la zona dura.



Hay que agarrarse fuerte al manillar y empezar a empujar fuerte los pedales; buscando tu ritmo y sin volverse loco, ya que son 3 km al 8,5% de media y sin escapatorias. ¡Ah! Y no levantes mucho la vista porque verás la romería de compañeros de fatiga, nunca mejor dicho, cubriendo esta sección de la Ruta de los Tres Picos (PRV-101).
De repente se empieza a escuchar música de fondo (en mi caso Eye of the tiger) que lo que venía a decir era que ya estábamos arriba (914 m de altitud) y que en lugar de continuar hacia el pico Ropé, se nos desviaba por la Cañada Real de Castilla.



Terreno descendente y polvoriento que permitía llevar un pedaleo fluido pese a la gran cantidad de cantos que asomaban en el camino, adentrándonos en el Parque Natural de Chera - Sot de Chera.
Poco a poco se iba ganando pendiente aunque no nos dejaron coger demasiada velocidad porque el trazado nos metía por la primera senda de la marcha: la del barranco del Agua. Empezaban a aparecer tímidos escalones que dejaron finalmente de serlo, para convertirse en una senda rota tras de una empinada Z.


 

Senda que combinaba toboganes, con roca desnuda, escalones, curveo... Un poquito de todo, vamos, que obligaba a estar alerta en cada metro (vídeo). Pero nada de bajar la guardia, porque a continuación empezaba una divertida gymkhana en la Selveta, que parecía pensada para una escuela de MTB: Cruzar por los ladrillos un pequeño reguero de agua, atraviesa zona embarrada, bajar por escaleras de madera más giro por puente más escalón (gracias al equipo de animación en este punto, porque daban ese puntito extra necesario), slalom entre árboles... Entretenida parte (vídeo).


 


Finalmente aparecemos en las calles de Chera. Ponemos una X en el primer bucle y a empezar el segundo. Y ya que estamos saliendo del pueblo, ¿porqué no hacerlo de nuevo hacia el pico Ropé? Por suerte no haríamos la subida completa (sólo 3 km al 6,5% de media). Un desvío a la derecha nos encaminó a las Umbrías de Medién por una senda poco complicada, al final de la cual, la organizacíón había colocado el segundo avituallamiento.



Se agradeció que los siguientes 1000 metros no hubiese complicación alguna, ya que así daba tiempo de masticar y beber con algo de calma, aparte de descansar para estar a punto de cara a subir la tercera 'chincheta' de la prueba situada en el km 20. Al fin y al cabo no llegaba a 1 km de longitud, pero su 9% de media hizo mella en las piernas. Quien diga que no...


Y tras el esfuerzo, recompensa. Iniciábamos un largo descenso (algo más de 4 km, vídeo) por una pista forestal que acabaría siendo un senda (vídeo) con algún que otro paso complicado, cuando se rodeaba el peñón de las Ubielas, con bastante piedra suelta y en el que nos encontramos a Ibán advirtiendo de una Z complicada (curva cerrada a derechas y escalera a continuación), animando y sacando algunas fotografías. ¡Mil gracias!


  

El cruce con la CV-395 no detuvo la bajada. En absoluto. Paso más que veloz por Las Ubielas gracias a unas enlazadas y, de repente, te veías pedaleando sobre la misma presa del embalse de Buseo. Imposible no girar la cabeza a ambos lados para disfrutar del paisaje en este punto, que sería la puerta a, en mi opinión, uno de los tramos más bonitos del Circuito.
¿Qué mejor que entrar en él poniendo todo el desarrollo para salvar un talud y que te tomen una foto en ese momento de esfuerzo?



 

Con una pared de roca a la izquierda y el agua a la derecha llegábamos a, como rezaba un cartel, la zona técnica: una bajada de roca desnuda que tenía metros después el paso por la losa, seguida de algunos puntos donde bajarse de la bicicleta, estaba hasta bien visto. Todo para llegar a la orilla del embalse e ir hacia la cola del mismo por una ancha pista a la mayor velocidad que tus piernas te permitiesen, mientras los campistas y pescadores miraban el paso de las bicicletas.



Cuando pasamos encima del del río Reatillo (que es el que alimenta el embalse), donde el último avituallamiento, la pista se estrechó y empezó a ganar pendiente. Lo que venía a decir era que empezaba la última ascensión (2 km al 7,5% de media) que era la que te iba a hacer completar el desnivel prometido de la marcha.
Lo que pasa es que, ya en la cima, coincidiendo con el cambio de firme a asfalto y viendo las primeras casas de Chera, uno se hacía a la idea de que ya había cumplido el expediente, pero nada más lejos de la realidad.



Casi me paso el desvío a la derecha que nos metía por un rampón hacia el cementerio (150 m al 15% de media), roto en el inicio donde las pocas reservas que tuvieses a estas alturas, desaparecían.
Menos mal que luego empezaba una bajada llevadera que, ahora sí, nos metía en las calles de Chera.


 



No sé en qué momento de la reunión en la que se decidía el recorrido, alguien tuvo la ocurrencia de preparar este final y hacernos dar una vuelta por las afueras de Chera, con la traca final del medio kilómetro al 8% de media que acababa a pocos metros antes del arco de meta.
A cuentagotas fuimos llegando a la plaza para compartir la vivencia de cada uno entre bromas, risas mientras recuperábamos fuerzas y esperábamos a que nos llamasen por ser el tercer equipo con más representación en esta prueba.



Tras una intensa rifa interna, Ramón se llevó la pieza a casa; pero no sería el único en llevarse algún detalle de Chera, porque Edu y Ángel también rascaron algún regalo de los patrocinadores de la marcha. Luego a recoger y cada mochuelo a su olivo.

Con respecto a las clasificaciones, así quedamos:


Y no puedo terminar la crónica sin agradecer, como siempre, a nuestros patrocinadores DoyoubikePACOM Systems, Talleres Gonzalo, Prosolutions y Edetania Personal Bankers, por todo el apoyo que nos dan.

Hasta la próxima.

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Si quieres ver las fotos de la prueba, las tienes en la galería.
Y este es un vídeo que fue grabando 'Salobre' durante el recorrido:



Aquí puedes descargar el track de la marcha.




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Crónica de Paco Pérez.

martes, 17 de octubre de 2017

V Marcha Cicloturista del Mediterráneo


Madrugón, desayuno, cargar la bicicleta, conducir, recoger dorsal, guardar el obsequio, calentar e ir al arco de salida. La misma rutina de todas las marchas, pero esta vez con una pequeña diferencia: sólo ruedas de 700 a mi alrededor.
Primera marcha sobre una bici de carretera y la elegida fue la V Marcha Cicloturista del Mediterráneo, donde nos juntamos 361 participantes. Antonio Cámara y yo por parte del Team Doyoubike-PACOM... uniéndonos con la gente del Gipsy Team.


Antonio con parte del Gipsy Team

El caso es que a las 8:30, puntuales, nos dieron la salida en El Perelló y empezamos a dar pedales tras el coche que nos iría marcando el ritmo por la CV-500 hacia Sueca. Nada de ir a un ritmo constante, porque íbamos a tirones; supongo que los lógicos por el paso por rotondas, Albalat de la Ribera, puentes... pero con un poco de cuidado y señalizando adecuadamente, cubrimos el primer cuarto de la distancia total a una media de 34km/h, coincidiendo con la llegada a Alzira, sin incidencia alguna.


Fotografía: Dos Rodetes (Pedro Cerda)

En este punto rodeamos por el Oeste la capital de la Ribera Alta al tiempo que dejamos de acompañar el cauce del Júcar para circular, ahora, al lado de la Serra de les Agulles. Un tramo en el que, de una manera continua, la carretera iría hacia arriba hasta La Barraca d'Aigües Vives.
Ni que decir tiene que la bajada que vino a continuación y que nos enfilaba hacia Simat de la Valldigna, la saboreamos. Porque quien más quien menos, ya sabía (o había oído) que nada más llegar al pueblo, tras un giro cerrado a derechas, aparecía el primero de los dos puertos que habría que subir (y el punto donde empezaba a contar el tiempo de la cronoescalada).


Montaña de la Palomara

Esta primera dificultad, el puerto de Simat, tiene 4,7 km de longitud con un 4,85% de media, con un descansillo antes de llegar a los 268 m de cota. Hay un punto en el que se llega al 10% (testimonial), pero quizás lo más destacable sean esos 3 primeros kilómetros constantes al 6%. Por fin el grupo se estiraba y ya era posible encontrar tu ritmo.
Descenso y 2 km de 'transición' antes de La Puigmola (5 km con 3,9% de media), que a priori parece cómodo, pero que te presenta al inicio 250 m al 11% de media de los que te cuesta recuperarte aunque la carretera se queda menos tendida luego.



Y así, comiéndole metros al asfalto, entre bufidos y '¿queda mucho de puerto?', llegamos a Barx, que era donde la organización paraba el tiempo de la cronoescalada y tenía lista la intendencia para que recuperásemos fuerzas... y para rejuntar al grupo antes de relanzar la prueba.



Unas cuantas anécdotas más tarde, el coche de cabeza empezaba el descenso por la CV-675 hacia Simat de la Valldigna. Si antes había que ir con cuidado por ir en grupo, de bajada ni te cuento. Una primera parte que tenía su aquel con tanta gente trazando las 8 horquillas casi consecutivas y en la que descubrí un nuevo olor que se repetía en cada giro: el de la goma recalentada de las zapatas.

La salida de Simat (km 70) fue el momento en el que sonaron cornetas y se dejó vía libre. Quizás un poquito de contención para atravesar Tavernes de la Valldigna, pero testimonial, vamos. Se empezaron a formar grupetas de manera casi obligatoria, porque el viento empezó a soplar e ir solo no era una opción. Mejor buscar resguardo y a no perder la rueda trasera de quien llevaras delante.


Río Júcar (Cullera)

Dejamos Cullera y su montaña a nuestra derecha para ir al encuentro de la CV-502 ya dentro del Parque Natural de l'Albufera y, cada cual con las fuerzas que tuviera, afrontar esos últimos 10 kilómetros de llaneo (personalmente, me parecieron el doble) con el premio de pasar por el arco de meta situado en El Perelló.



Diferente. Así es como puedo calificar esta primera (que no última) experiencia con las marchas en carretera. El final de la prueba sigue la misma rutina de siempre: anécdotas, fotos, viajes a la carpa de comida, cargar la bici... Y así es como se cierra el círculo.

Con respecto a las clasificaciones, así quedamos:


Y no puedo terminar la crónica sin agradecer, como siempre, a nuestros patrocinadores DoyoubikePACOM Systems, Talleres Gonzalo, Prosolutions y Edetania Personal Bankers, por todo el apoyo que nos dan.

Hasta la próxima.

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Si quieres ver las fotos de la prueba, las tienes en la galería.

Aquí puedes descargar el track de la marcha.





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Crónica de Paco Pérez.