jueves, 5 de julio de 2018

QH '18. El C.C. Doyoubike-PACOM en una de las grandes


Tenía que llegar. Uno se va viniendo arriba y acaba inscrito en una de las marchas cicloturistas más míticas del calendario nacional: la Quebrantahuesos. Sólo el nombre ya infunde respeto.
Todo empezó ‘jugando’ en la ruleta del sorteo, a mediados de enero. Más de 12.000 pre-inscritos para poco más de 8.000 plazas. Bueno, si no nos toca ya tenemos un año de ‘antigüedad’ de cara a la inscripción directa… hubo suerte, aunque algunos no sabíamos si había sido buena o mala.


Donde sí hubo buena suerte fue en el alojamiento. Miguel Ángel García fue insistente y consiguió reservar un adosado en el mismo Sabiñánigo, lo cual nos iba a ahorrar horas de madrugón y coche.
Así pues, el Club Ciclista Doyoubike-PACOM iba a llevar una buena representación a su primera Quebrantahuesos: Iván ‘Bogavante’, Nico Herciu, Rado Kirov, Edu Díaz, Alberto Peyró, Miguel Ángel García y César López. Cada uno con sus objetivos y todos con mucha ilusión.


El tiempo pasó volando y cuando quisimos darnos cuenta, ya estábamos camino a Sabiñánigo. Una vez descargadas maletas y bicis nos dirigimos al recinto ferial donde se ubican los stands de los patrocinadores y la enorme carpa de entrega de dorsales. El ambiente a primera hora de la tarde era fantástico y una vez recogida la bolsa del corredor (muy buena, por cierto) y de posar con el crack José Antonio Hermida, nos volvimos a casa y salimos a rodar un rato. La cena se la curró Iván (gracias, chef) y bien pronto estábamos ya en la cama.

A las 6 de la mañana ya estábamos todos en pie. La casa era un ir y venir de desayunos, barritas, geles, bidones… Muchos nervios para no dejarnos nada y llegar pronto a la salida. A las 6:45 ya estábamos situados en el último cajón, salvo Edu y Alberto que habían vuelto a casa por un olvido. Pronto dejamos de ser los últimos, era impresionante ver la cantidad de bikers que llenaban las calles. A las 7:15 se daba la salida, aunque tardamos casi media hora más en cruzar el arco de salida. Play al Garmin y a poner mil ojos, se rueda muy rápido y somos muchos.

Pronto dejamos de ver a los del Team, como estaba previsto. Nada más salir de Sabiñánigo en dirección a Jaca, también perdí a Miguel, era imposible mantenerse juntos en un pelotón tan grande que luego va disgregándose y volviendo a juntarse mientras rodamos por la autovía a más de 40km/h. Es el tramo más peligroso y lo pudimos comprobar viendo cómo las ambulancias asistían a varios ciclistas que habían tenido caídas bastante feas.
Pasando Jaca se inicia el ascenso a Somport. Es un puerto largo (27 Km desde Jaca) con una pendiente media del 3% y máximas sobre el 8%. Los primeros kilómetros se suben bien, y más yendo en pelotón, pero a partir de Canfranc la cosa ya se va complicando hasta coronar a 1.630 metros de altitud, en la estación de esquí de Candanchú. A destacar la gran aglomeración de público en los últimos kms del puerto, uno se siente como en una gran vuelta.


La bajada, ya en territorio francés, es muy rápida y a esas horas el chubasquero viene muy bien. Durante 40 kilómetros seguimos bajando hasta llegar a Escot, donde giramos a la derecha y nos encontramos con las primeras rampas del ogro de la QH, el Marie Blanc. Es un puerto de 8,4 Km al 8% de media, con dos partes muy bien diferenciadas. Los primeros 4 Km con pendientes entre el 4% y 6% y los 4 últimos infernales que no bajan del 10% y con rampas del 14%.
A estas alturas el calor ya empieza a ser un problema. Superamos los 25ºC, zona angosta en la que no corre ni una pequeña brisa y humedad es alta. Entiendo por qué a los últimos kilómetros le llaman “El valle del silencio”. Afortunadamente la semana antes monté un 32, con menos dientes habría sido incapaz de subir el bicho. Pero todo acaba y el Marie Blanc no iba a ser menos. Mientras me hacía la foto de rigor con el cartel del puerto, llega Miguel, que había pinchado dos veces. Iniciamos el descenso juntos y paramos en el avituallamiento del km103.

Rodando ya en dirección Sur camino de España, a la altura de Lauruns empezaríamos a ascender al verdadero juez de la Quebrantahuesos, el Portalet. Se trata de un monstruo de casi 29 Km que asciende 1261 m hasta una cota de 1799 metros, con una pendiente media del 4,46% y máximas de casi el 8%. No es un puerto duro en sí, pero cuando te lo encuentras en el kilómetro 115 con 2000 de acumulado…
La ascensión se hace eterna. En mi caso son casi 3 horas de subida, con calor y ya muchos kilómetros en las piernas. Pero no todo eran penurias, el paisaje era simplemente impresionante. A medida que ascendíamos pasamos por la presa de Fabrèges, tras la que hay casi 2 km de falso llano antes de afrontar los últimos y más duros kilómetros del puerto. En el avituallamiento del km 154 nos dijeron que íbamos justos para pasar el corte en Hoz de Jaca a las 16:30… ¡Más presión!

Finalmente, coroné Portalet (Miguel se me escapó en los últimos kilómetros) y me lancé camino a Hoz de Jaca en uno de los descensos más rápidos que he hecho nunca… ¡Tenía que pasar el corte como fuera!
Por los pelos, a las 16:28, cruzaba el control y respiraba. Sólo faltaba la ‘tachuela’ de Hoz de Jaca para completar los puertos de la jornada. Volví a enlazar con Miguel en las primeras rampas. Puerto corto, apenas 2,3 Km, pero un 8% medio y un par de rampas al 12%. A estas alturas, cualquier repecho se hace un mundo. Las últimas rampas de hormigón asustan, pero no vamos a flaquear ahora, el resto es cuesta abajo…
Vuelvo a perder a Miguel en los últimos metros de la subida y paro sin prisas en el avituallamiento; no quiero quedarme vacío camino a Sabiñánigo. La bajada es tendida y rodamos rápido, con cuidado de no distraernos y estropear la marcha al final. Camino de Biescas cojo un grupo de 5 corredores y enfilamos hacia Sabiñánigo dando lo que nos queda. Un último repecho antes de entrar en el pueblo nos deja las piernas doloridas, pero ya nadie nos quita la sonrisa de la cara. En las calles de Sabiñánigo la gente aplaude y anima a cada uno de los que vamos llegando. Somos de los últimos, pero no hemos hecho ni un metro menos de distancia o desnivel que los demás.

Finalmente, tras 10h 25’ cruzo la meta. Han sido 195 km con 3.525 m de desnivel positivo, sin incidencias, sufriendo y disfrutando… una verdadera jornada épica de ciclismo.
Por delante, los otros compañeros firmaban un resultado realmente impresionante: Rado (7h 7’), Nico (7h 7’), Ibán (7h 19’), Alberto (8h 55’) y Edu (8h 55’), Miguel (10h16’) y yo (10h25’).
Lo mejor de todo, el fantástico fin de semana de camaradería, convivencia, risas y más risas. Disfrutando de un entorno único y de nuestra pasión, y consiguiendo una muesca de las buenas en nuestra culata de marchas. Una de las grandes, la Quebrantahuesos.

Por último, agradecer todo el apoyo que recibimos de nuestros espónsors: DoyoubikePACOM SystemsEdetania Personal Bankers, Talleres Gonzalo y digitis  los ánimos del resto de compañeros del club.

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Si quieres ver las fotos de la marcha, las tienes en la galería.

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Crónica de César López.
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